Soledad.

CUANDO CREES ESTAR SOLO.
Las noches del alma
parecen eternas
y nuestra conciencia
un pozo infinito de culpas,
soledades y penas.
Un profundo precipicio
de lamentos y crujidos,
guardiana de los despojos
del ser y el debería.
En las noches del alma
la oscuridad se cierne,
el miedo se muestra
para en su seno arroparte.
En el fondo del armario,
donde crees
que nadie puede verte,
lloras desesperado
sin luz que te guíe.
La mente se rebela,
fecunda de desgracias,
te hunde en la tristeza
y en las mentiras vanas.
Pero cuando llega el alba,
la oscuridad se desvanece;
al abrir del armario, la puerta
sorprendido por la mañana
y las renovadas promesas.
Es inútil el llanto,
es fútil la pena,
el desgañitarte gritando
y la solitaria espera.
no cierres los ojos,
no tranques la puerta,
no te mientas diciendo:
¡Estoy solo, maldita sea!
Arminda C. Ferrera
Las noches del alma
parecen eternas
y nuestra conciencia
un pozo infinito de culpas,
soledades y penas.
Un profundo precipicio
de lamentos y crujidos,
guardiana de los despojos
del ser y el debería.
En las noches del alma
la oscuridad se cierne,
el miedo se muestra
para en su seno arroparte.
En el fondo del armario,
donde crees
que nadie puede verte,
lloras desesperado
sin luz que te guíe.
La mente se rebela,
fecunda de desgracias,
te hunde en la tristeza
y en las mentiras vanas.
Pero cuando llega el alba,
la oscuridad se desvanece;
al abrir del armario, la puerta
sorprendido por la mañana
y las renovadas promesas.
Es inútil el llanto,
es fútil la pena,
el desgañitarte gritando
y la solitaria espera.
no cierres los ojos,
no tranques la puerta,
no te mientas diciendo:
¡Estoy solo, maldita sea!
Arminda C. Ferrera
Hoy estaba pensando en el tema de la soledad. La necesidad de estar solo, el disfrutarlo y el sufrirlo, dos caras tan opuestas de la misma moneda...
La dependencia de los otros, que los otros me aprueben, tener que ir mostrando cómo voy con mi vida; qué hago, como si de esa forma y sólo de esa pudiera reafirmarme, no?
"Un ignorante se cruza con un conocido en la calle.
El otro le dice:
-¿Qué tal?
El ignorante contesta:
-Usted muy bien.¿Yo cómo estoy?"
Extraído de Shimrity, Jorge Bucay.
El otro le dice:
-¿Qué tal?
El ignorante contesta:
-Usted muy bien.¿Yo cómo estoy?"
Extraído de Shimrity, Jorge Bucay.
...Sentir que si nadie ve lo que voy construyendo, pues no vale lo que hago. Sentir que me tienen que aprobar. Necesitar compartirlo todo, huir de la sensación de vacío, terror de que digan de uno "no tiene ni padre, ni madre ni perro que le ladre".
La soledad es tan necesaria, tan positiva... el encuentro con uno mismo. El poder comulgar con el entorno, poder vivir la naturaleza, sentir el silencio... sin por eso entrar en una sensación de angustia. He ahí el desafío.
Yo creo que la dependencia de las personas es tan nociva y limitante como cualquier otra dependencia. Nos exige supeditar lo que queremos en pos de lo que quieren los demás, nos quita libertad. Y no digo con esto que no valga la pena la amistad, al contrario!!
La amistad es un faro de luz encendido en el medio de las tinieblas de la vida. Quien tiene amigos vive de otra manera, los colores se ven más brillantes, la sensación de plenitud que se tiene al encontrarse con ellos, que a uno lo quieren por lo que es, sin obligación ni interés alguno no tiene comparación... más que con el amor de la familia, padres, hermanos, abuelos, tios, primos...
Hacerse nuevos amigos exige mucho tiempo y dedicación, interesarse por el otro, meterse en la vida del otro y hacer de sus problemas algo propio, al igual que de las cosas buenas que le pasan. Pero no lo dudes: ese tiempo no está desperdiciado sino hartamente ganado. Es tal vez el tiempo mejor aprovechado de tu vida.
La recompensa será amor del mejor, calidez, todo aquello por lo cual vale vivir esta vida.
Pero por otro lado soy una ferviente defensora de los momentos de soledad. Creo que estar tranquilo, sin presiones, dejando la mente "en remojo" tiene que ser algo disfrutable y no un castigo.
Una cosa es la soledad deseada, y otra muy distinta la otra, la que no se desea, de la cual se huye: el desamparo, la sensación de frialdad. Cuando te sientas así, mi amigo, ni lo dudes: salí a vivir!! Entrá a conocer gente, tomate tu tiempo precioso para averiguar sobre ellos, interesate. No será tiempo perdido, como dije antes. Tal vez sea ese uno de esos momentos que recordarás de por vida, por la gratificación que te brindó... y porque te la cambió.
Salud!!
La soledad es tan necesaria, tan positiva... el encuentro con uno mismo. El poder comulgar con el entorno, poder vivir la naturaleza, sentir el silencio... sin por eso entrar en una sensación de angustia. He ahí el desafío.
Yo creo que la dependencia de las personas es tan nociva y limitante como cualquier otra dependencia. Nos exige supeditar lo que queremos en pos de lo que quieren los demás, nos quita libertad. Y no digo con esto que no valga la pena la amistad, al contrario!!
La amistad es un faro de luz encendido en el medio de las tinieblas de la vida. Quien tiene amigos vive de otra manera, los colores se ven más brillantes, la sensación de plenitud que se tiene al encontrarse con ellos, que a uno lo quieren por lo que es, sin obligación ni interés alguno no tiene comparación... más que con el amor de la familia, padres, hermanos, abuelos, tios, primos...
Hacerse nuevos amigos exige mucho tiempo y dedicación, interesarse por el otro, meterse en la vida del otro y hacer de sus problemas algo propio, al igual que de las cosas buenas que le pasan. Pero no lo dudes: ese tiempo no está desperdiciado sino hartamente ganado. Es tal vez el tiempo mejor aprovechado de tu vida.
La recompensa será amor del mejor, calidez, todo aquello por lo cual vale vivir esta vida.
Pero por otro lado soy una ferviente defensora de los momentos de soledad. Creo que estar tranquilo, sin presiones, dejando la mente "en remojo" tiene que ser algo disfrutable y no un castigo.
Una cosa es la soledad deseada, y otra muy distinta la otra, la que no se desea, de la cual se huye: el desamparo, la sensación de frialdad. Cuando te sientas así, mi amigo, ni lo dudes: salí a vivir!! Entrá a conocer gente, tomate tu tiempo precioso para averiguar sobre ellos, interesate. No será tiempo perdido, como dije antes. Tal vez sea ese uno de esos momentos que recordarás de por vida, por la gratificación que te brindó... y porque te la cambió.
Salud!!
Comentarios
uuna cosa es la soledadd "obligada" y otras muy distinta la "elegida"..
mi cariñoo siempree dispuestoooo...!!
Te dejo un abrazo.