El odio.





El ODIO, es un sentimiento que poco nos agrega, en nada nos ayuda y consume mucho de nuestra energía vital. Como todo sentimiento negativo nos hace sentir mal, y de nada nos sirve realmente. La persona odiada ni se entera de lo que sentimos y aunque así fuera no se justifica de modo alguno tener eso adentro, pudriéndose...

Nadie en el mundo merece nuestro odio. Es preferible mil veces la indiferencia. Cuando odiamos lo que nos hace mal sigue ahi para siempre, pero con la indiferencia poco a poco se va diluyendo, hasta que ya no duele. Muy sabias resultan pues las palabras de jesús "amad a vuestros enemigos", ya que eso redunda absolutamente a nuestro favor.

Alejémonos pues de las personas que nos hacen sentir mal, vibremos siempre con energía positiva, ya que lo positivo atrae a lo positivo: de ese modo nos empiezan a pasar sólo cosas buenas -bueno cada tanto te cae alguna mala, qué querés...-.

Va para quien le sirva, a mí la verdad me sirve, y mucho.

Salud!!

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