No se mentir, no se....
Mi reflexión de hoy se dirige a aquellos típicos liers que tienden a envolver a la supuesta conquista deseada de turno, pero con turnos superpuestos, claro está, en mentiras, pero mentiras jodidas, no van a andar con chiquiteces; le hacen creer que es la única en su vida y lo sostienen a morir, jurándolo y perjurándolo, y jamás se retractarían de ello, con o sin evidencias a la vista. Y la damisela en cuestión por más desconfiada que sea, lo ve tan convencido que termina creyéndolo -o no-, pero la cosa es convencerla bien, no importa cuán terrible sea luego la herida por el desengaño: será "su" business. Desde que el mundo es mundo han existido, y sus ilusas víctimas preguntado "Por qué?" Y la pregunta se refiere al por qué del engaño, porqué no dejamos las cosas claras de entrada, total... a quién le puede importar? Sobre todo si la señorita tiene cero intenciones de compromiso como vemos tan usual hoy en día, cuando el imperativo de cazar marido ha perdid...