Poner la otra mejilla?
Gente que nos hiere. Que nos humilla, que no nos aguanta -y no la aguantamos, claro-, que no quiere ni respirar el mismo aire que nosotros. ¿Merece nuestra piedad? Gente con la cual no compatibilizamos , que no necesariamente es mala gente, simplemente no nos va; ¿Vale la pena intentar convivir con ella? Mi respuesta es un grande y rotundo "NO", un no a la falsedad, un no a la complicación de vivir con quien NO nos llevamos, un no definitivo al sufrimiento de soportar a aquel que nos saca de nuestro eje, de nuestro punto de equilibrio. ¿Y el no al rencor? Nada tiene que ver el rencor aquí. Es el famoso Dios los cría y ellos se juntan, es nuestro legítimo derecho a elegir nuestro entorno, es limpiar de locura y mala onda lo que nos rodea. Si nos juntamos con quienes no sintonizamos, no estaremos en sintonía; y si no lo estamos, no podremos brillar y dar lo mejor que somos a quienes realmente lo podemos brindar. Nada de mala vibra, no; hay que estar con quienes realme...