No tan ausentes.
Cuando alguien se va de este mundo, y nos deja en un estado de desesperación insorportable, esas que nos pueden llegar a desquiciar, simplemente no se va así como así, sino que nos da tiempo a que lo despidamos, a que nos hagamos a la idea poco a poco de su partida. Quién no soñó con un difunto a quien extraña con desesperación? Bueno a mí me pasó cuando falleció mi abuela, desde siempre, la sóla idea de que ella no existiese me ponía mal, pero mal con mayúscula. Finalmente sucedió, llenándome de desasosiego, hasta llegué a pensar que las lágrimas no pararían jamás. Pasaba por la puerta de su casa -el ph de adelante-, corriendo, porque temía que se me aparezca. El terror era tal, que rezaba y le rogaba que no se me aparezca o me iba a morir de miedo!! Pues bien, simplemente soñaba con ella noche tras noche, me venía a visitar, siempre vestida de blanco, y tomábamos mate en su cocina, yo estaba tan feliz de verla bien!! Y me contaba cómo era el "más allá", no m...