El mío, es un Dios de amor.
El otro día un taxista, que parecía ser de alguna rama del evangelismo, me pasó una hojita con partes de la biblia -con el nerviosismo de quien necesita cumplir una orden de alguien muy severo, so pena de que le caigan de otro modo todas las plagas de egipto juntas-, en las que decía muy claramente según él que la iglesia está equivocada, que la interpretación de la biblia es otra.
Que Dios tiene muy cortitos a sus hijos y les exige mucho, pero sólo a ellos: que si quieren ser parte del exclusivo grupo de almas que ingresen al tan ansiado paraíso, deben soportar todo tipo de tribulaciones en esta vida, ya que en la otra está la vida verdadera. Es como un padre que castiga a su hijo continuamente para que siga en la buena senda.
A los otros, los de afuera, no se los molesta con demasiadas pruebas de fe, se los deja en paz pero eso si: en la otra vida agarrate catalina. Fuego eterno, sufrimiento y rechinar de dientes.
Y el pobre hombre me contaba cómo le pasan todas, lo asaltan, y a los ladrones les agradece por ser el instrumento de Dios para probar su fe ¿?!!
Con todo el respeto debido a las creencias que pueden o no coincidir con la mia... DEJAME DE JODER.
Dios es puro amor, y si no fuera así no sería un Dios, sino un perfecto demonio. Todo esto suponiendo que exista un Dios, claro.
Si existe un creador y no somos una simple obra de la casualidad evolutiva -cosa muy probable-, y somos sus hijos, jamás podría desear nuestra tribulación, sino nuestro mayor bien. Y mucho menos hacernos sufrir sólo a los que elegimos seguirlo. No tiene gollete ni aqui ni en la china.
Un Dios que se viva cobrando todas y cada una de nuestras lógicas faltas, con ira infernal, no es un Dios. Y los padres corregimos, si, a nuestros retoños, pero sólo cuando es necesario y si podemos evitarlo lo hacemos, ya que deseamos su mayor felicidad en esta vida y las que vengan, si las hay.
Yo creo que existe un Dios aunque no tenga claro muy bien cómo ni por qué. Creo en él y cuando rezo me siento mucho mejor. No espero demasiado de él ni en esta vida ni en la próxima y no me interesa ser la fiel número 1. Si existe el infierno y el sufrimiento eterno me lo bancaré estoicamente, pero con la tranquilidad de que en esta vida hice lo que pude para ayudar a otros, dentro de mis posibilidades. No fui fanática religiosa, pero tampoco asesiné ni hice el mal, al menos no voluntariamente. Si ayudo o hago el bien es sólo por el placer de ver al otro mejor, no para que alguien me recompense.
Hay mucho sufrimiento en el mundo, muchas guerras, y en general se deben a luchas por el poder: el ego, algo muy humano. Sociedades enteras devastadas: todo por el terror a ser aniquilados primero.¡Qué locura! ¿Dónde entra Dios en todo esto?
El Dios vengador que todo lo ve y todo lo cobra, no tiene razón de ser en este punto. El hombre hace su propio destino y es su propia víctima. No es Dios quien nos maltrata y nos manda los males; éstos vienen solitos. Lo que sí creo, es que nos da la fortaleza para afrontarlos, teniendo fe en él.
Insisto es muy probable que termine en el infierno como muchos otros, los que no entraremos en el selecto grupo del cielo, pero hice el bien y me negué a hacer el mal, asi que por lo menos iré con la conciencia tranquila.
He dicho, aunque obviamente no tengo la verdad universal; es sólo un punto de vista que a mí me sirve.
Salud!!
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