La obligación de participar en el mundo
Harta de sufrir y pagar las consecuencias de mis propias acciones vida tras vida como todos los read only de este mundo es decir los anonymous voluntarios que consideramos que el mundo no tiene demasiado que ofrecer sacando los conflictos entre gente perturbada por el mero hecho de nacer, decidí no engancharme en nada ni defenderme de nada, considerando que de esa manera mis problemas serían varias veces menos. Sin embargo los tuve igual pero de otro tipo, no fue agarrarme a las piñas en la calle como pasa todos los días entre gente primate sino algo a otro nivel, otro plano pero lección, hubo. Y la lección fue... no permitir el daño, dar una reacción a la acción. Lo de poner la otra mejilla considero que fue el mayor yerro de la historia de la humanidad que si bien nunca le hizo caso en esta generación parece haber evolucionado y probó, como yo, de hacerlo y queda claro que esa norma de vida es una locura, el mal se expandió sin freno sin tope y sin límite y el mundo se fue al l...