Liberación?? femenina.
Tears for fears -
"Liberación" femenina, la rebelión del sexo débil, lo que alguna vez llegaría; el darse cuenta de nosotras, las féminas, que tenemos vida propia, decisión propia y que podemos vivir con o sin un hombre al lado -que tal, eh?, he dicho-. Vaya temilla el de hoy.
Feminismo, liberación femenina, mucho se dice de eso, el mal de nuestros tiempos dicen algunos, yo digo algo inevitable, si consideramos que la mujer piensa a la par del hombre y bueno, el darse cuenta de que la estaban "cagando", era sólo cuestión de tiempo, algo tan deducible como que una manzana ya madura caiga del árbol.
Fanatismos afuera, dejando de lado extremismos que ya se sabe, son malos, me interesaría filosofar un poco sobre este punto.
Pocas cosas me dejan menos dudas que el hecho de que la mujer NO fue creada a partir de la costilla del hombre. Eso es puro cuento. Es el hombre quien nace de la mujer hoy y siempre, desde que el mundo es mundo y así fuimos evolucionando. No sólo todos nacen de la mujer: todos necesitan su cuidado, dedicación, intuición, sensibilidad, inteligencia, amor, dirección. Todas cualidades que la mujer posee y el hombre las tendrá si, pero en grado mucho menor.
Es decir y por si no quedó claro: no sólo la mujer no fue creada a partir del hombre: el hombre y tambien la mujer, salen de una mujer y son 100% dependientes de los cuidados o descuidos que ella les depare, con secuelas que arrastrarán de por vida. Ni más, ni menos. Eso hace a esa mujer, a esa madre, un poco importante no? Más que un poco. Muy importante.
La mujer es factor clave para la creación de personas sin negar la obvia y necesaria colaboración masculina.
No estoy tirando abajo la importancia masculina en el hecho, sólo recalco la mayor grandeza de la parte femenina que -aunque les pese a muchos- es evidente y ya no se puede tapar más.
No, la mujer no sale del hombre, ambos salen de ambos pero si hay que elegir, la mujer se lleva mucho más crédito que el hombre en ese tema, al menos, obvio que no en todos ya que se complementan. Eso por un lado es muy lindo, por otro... muy exigente.
El instinto maternal existe. Si bien es cierto que hay madres y madres, esa conexión visceral con la criatura es verdadera y lo digo por experiencia. Cuando una mujer se convierte en madre ya no es la misma: su corazón se ha dividido, una parte está en ella, la otra en su hijo.
Dejar a la criatura en manos de otro es un verdadero sacrificio, cuando cada célula de tu cuerpo te pide a gritos que lo calmes, que lo reconfortes, que lo disfrutes, que lo ames con todo el corazón. Sin embargo en los tiempos que corren, vemos a unas cuantas working woman, que salen a pelearla siendo solteras, siendo casadas, embarazadas y no pudiendo ya moverse, hasta último momento -doy fe-, saliendo de la recuperación de su parto lo antes posible, adelgazando a como de lugar, entregando la vida a cambio de demostrar que puede, que sale adelante, que sigue trabajando siendo madre o no.
Y bueno, si, no lo neguemos: puede. Contra sus más arraigados instintos la mujer sale adelante y no la para nadie. Ya no se cuestiona su habilidad laboral, su capacidad para tomar decisiones, de partirse en mil para cumplir con tantas y tan variadas tareas. La mujer puede. ¿alguien lo duda? Ya no...
Pero está la contracara: pensemos en la mujer moderna, la que se levanta temprano, se arregla, se pone pituca, levanta a toda la familia, sirve el desayuno, tiene preparada la ropa de todos, se va a su trabajo a cumplir su jornada laboral -que termina siendo el momento de descanso del día, si lo sabré yo-, está todo el día pensando en sus hijos, qué estarán haciendo, qué necesitan, a dónde debe llevarlos, si tienen cumpleaños, comprar los regalos, hacerse amigas de otras mamás, conocer a las maestras, organizar los preparativos de todo aquello que tenga que ver con sus hijos.
Cuando vuelve de trabajar... está en su derecho de tirarse a la cama y que la atiendan claro; pero no: saca fuerzas de donde no tiene y se dedica a sus hijos, a sus tareas, a la cena, a preparar todo para el día siguiente. Y todo esto suponiendo que tenga una empleada que la ayude, sino ni te digo...
Y además... suponiendo que tiene un esposo al lado que le da al menos ayuda moral, no te digo ayuda en el resto porque aunque sí, te la dan, en la medida que pueden... pues pueden poco.
Ni hablar de la cruz de aquellas que, sin un hombre al lado, deben llevar a cabo exactamente las mismas tareas, pero todo recae sobre sus hombros... No tener quien te apoye, quien te ame, quien te de todo lo que te da una pareja... es una verdadero calvario hoy en día, como lo fue siempre, claro.
Mi reflexión de hoy es... ganó la mujer con todo esto? o perdió?
Tener que obedecer a alguien porque te lo imponen es no sólo desagradable: es imposible, si sabés que no tenés por qué hacerlo. Depender de alguien es feo, si sabés que podes no depender de nadie. Pero los hijos son dependientes, dependen de una.
Ellos necesitan estar con la madre, no con el padre ni la niñera ni la vecina ni la abuela ni la tía. El papel materno es fundamental ... e intransferible.
Eso, las mujeres lo sabemos y lloramos sangre cada vez que dejamos a nuestros hijos donde o con quien, sabemos que no debemos dejarlos. Deben estar con nosotras. Es la cruda y lascerante realidad.
Y así andamos a los tumbos, viendo que somos un desastre, que la vecina lo hace mejor, que está espléndida y hace todo, pero no señor: somos todas socias de un mismo sufrimiento.
Nuestro corazón está dramáticamente dividido entre lo que merecemos ser... y nuestros hijos.
Nos toca ahora, según creo, liberarnos de nuestra liberación... o al menos cuestionarla, ya que es bastante dudoso su rédito. Y creo que empezar por reconocerlo es el primer paso para mejorarlo, si es que eso es posible.
Ah, me olvidaba de la alternativa: no ser madre... no ? -quien ya no lo fue, claro; las otras, alpiste, caíste-.
A pensarlo, al menos!!
Salud!! Y que alguien nos guíe, si puede.
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