Gobernar con el corazón.


Al fin alguien ha demostrado en nuestro país que le interesa el bien de todos y no el propio!!

Al fin alguien, sabiendo que se le viene la noche al hacerlo, obró según su conciencia y no según el miedo.

Sabiendo que lo que se esperaba de él, por su investidura de vicepresidente, era apoyar la posición del gobierno, y de ningún modo la verdad y la justicia, se rebeló y dio un histórico paso en la política argentina: el de gobernar con el corazón.

Espero que sea algo imitado por otros políticos de ahora en más, eso el tiempo lo dirá. Pero reconozco que siempre tuve una terrible duda en torno a la política: ¿al político sólo le interesa salvarse, meter la mano en la lata, afanar, dicho en criollo? ¿Es posible que a nadie le mueva el hecho tan importante de modificar la historia de nuestra tierra, dar bienestar y tranquilidad a todos los que nos siguen en el paso por la vida? Teniendo el poder, la posibilidad, a nadie le tienta ser honrado, y hacer algo por todos?





Ayer se rechazó la ley que imponía retenciones abusivas a la gente del campo. Gente que gana bastante en este momento, y por lo tanto, según esa ley, debe dar la mitad de su ganancia al gobierno. Esa ley simplemente, les chorea la mitad de lo que ganan con sumo esfuerzo y teniendo todo el derecho del mundo a ganarlo.

Si soy chacarero y ando de buenas, ¿Tengo la obligación de compartir mi ganancia? Ni ahi. Eso es un tema de conciencia de cada uno, si quiere o no donar parte del contenido su bolsillo con fines sociales, para hacer escuelas, comedores etc.

De todos modos no me parece mal el intento de repartir de otro modo "la torta", pero no es ese, segun mi opinión. Si me parece sensato controlar que no se tenga trabajadores en negro, verificar a rajatabla que se hagan los aportes como debe ser, que todo el mundo pague ganancias, evaluar sueldos mínimos, etc.

Algo que me llamó la atención, cuando vi lo que decían los senadores, cuando daban su punto de vista, es decir cuando explicaban el porqué de su voto a favor o en contra de la ley:

  • Los que estaban en contra de ella, explicaban que es abusiva, que no es el modo, que la mitad del país -si no el 90%- no está de acuerdo, que seguiría el conflicto, que esa ley no arregla nada, sólo empeoraría las cosas, que no están por eso contra el gobierno, ni lo quieren tirar abajo, que no tiene nada que ver.
  • Los que estaban a favor de la ley, en ningún momento hablaron de sus bondades: sólo de la conveniencia de apoyar al gobierno, de ser consistentes, no contradecirse, etc. Por apoyar al gobierno y no traicionar, votaban algo que sabían injusto; votaban por la continuidad del conflicto y vaya a saber que otras calamidades posteriores, que pueden venir a consecuencia de las divisiones internas en un país. No debía ser así: su deber era argumentar por qué les parecía que la ley era buena, qué beneficios traía, qué se podría perder si no se aprobaba, etc.

Pero lejos, lo que más indignó, fue la pasiva posición de nuestra estimada presidenta, que no le importe que el tema se dilate de esta forma.


Por lo visto, lo único que le interesa es demostrar poder, hacer ver que vale, que estudió, que merece estar donde está. Mi pregunta es: ¿Tiene que andar demostrando algo?? A alguien le interesa si está o no capacitada para ocupar el lugar que ocupa? Si es hombre o mujer??

Si tan insegura está de ella misma, será que el voto popular no fue legítimo? Fue comprado?


Digo, porque sino, desde el momento que no se necesitó segunda vuelta, debería estar tranquila de que el lugar que ocupa, es de ella y no de otro, y a partir de ahí centrar toda su atención y energía en lograr el bien de todos, y no tanto en su "poder".


Gobernar con el corazón, y no con el odio, con la represalia, con el egoismo.

Lamentablemente, no lo veo en la presidenta pero si en el increible gesto del presidente del senado, Luis Cobos, que nos encendió una chispa, una luz de esperanza: hay políticos de los buenos!!



Salud!! Y a vivir.

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