Justicia...






 Justo, injusto, que se haga justicia. Hasta utópico suena. Hasta salido de un cuento infantil. ¿Y no debería ser la realidad diaria, que todo se rija bajo un código moral de respeto de todos entre sí?

...Que donde terminan nuestros derechos empiezan los ajenos.... eso recuerdo de mis clases de formación cívica en el colegio. Pero si lo pensamos, no hay otro modo de vivir en sociedad: somos millones de personas, cada cual con su verdad, que puede o no coincidir; avasallar al otro es injusto... hasta que al otro no le quede otra que dejarse avasallar? La ley del más fuerte prevalece y no la de la justicia?

Justicia, la balanza que todo lo equipara, que hace que haya un perfecto equilibrio entre yin y yan, parece no funcionar últimamente.

Si el más fuerte es el que gana, o el que tiene más contactos mafiosos dentro de la justicia, y de ese modo funciona la cosa, no será de asombrar que todo el mundo entre a comprarse un chumbo y a amotinarse bien estilo lejano oeste, y te maten porque no les gustó la cara que pusiste cuando pasaste por su casa. Eso es simplemente caos.

Si la gente no se siente protegida por un sistema de justicia... es lógico que haga algo para defenderse, no? Por ahora la mayoría parece tranquila, obnuvilada, como no queriendo ver lo que salta a la vista; queriendo negarse a aceptar la verdadera realidad para no vivir paranoica: hay justicia hasta ahí, y en cualquier momento se puede dar vuelta la tortilla de tu vida, porque no se respetan tus derechos, los más elementales, como la vida o la propiedad.

A los ancianos los golpean hasta matarlos para que "confiesen" donde guardan la plata, como si tener lo que es de ellos fuera un crimen. Sí, los golpean sin asco, los golpean con una saña tal que no parecen ser humanos, sino hienas -con perdón a los pobres animalitos, por la grosera comparación-.







Un violador salió de la cárcel para cumplir su condena en su casa, con "prisión domiciliaria". Llevaba encima una pulsera que lo ubicaba, la cual no dudó en sacársela y salir por ahí, a sus anchas. Qué fue lo primero que hizo? Ir a matar a quienes salieron de testigos en su causa.

Mató al matrimonio y a sus dos hijos, de 8 y 12 añitos, con una saña imposible de abarcar siquiera con el pensamiento.

Ver las caras de las criaturas en todos los medios, y su triste final, me mató la verdad: no me imagino la situación, encontrar a la familia y entrar a darles. Sólo alguien "especial" por llamarlo de algún modo, puede llegar a hacerlo, especial y con contactos en la justicia.

Justicia. Sería hora de que empiece a hacerse justicia. Que el juez vendido que lo dejó salir sea procesado, que pague la locura que cometió al dejar libre semejante bestia; que existan penas jodidas como la horca y la hoguera, nada de inyección letal ni silla eléctrica.

Horca u hoguera, en medio de la plaza de Mayo, frente a todo el pueblo. Antes se hacía. Disminuiría el delito de ese modo? Obvio que no, pero se haría justicia. Se respiraría otro aire, no?

Ni olvido ni perdón en ciertos casos, y concuerdo a full con Confucio cuando defendía que había que darse el bien sólo a los buenos; y, a los malos, el ejemplo del bien. Luego, el temor e incluso el castigo si no reaccionaban.

Juez y reo: asociación ilícita si las hay, ambos al paredón. Y que no se repita.


Salud!! Y sálvese quien pueda.

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