Dueños de la verdad.







Hay mucha gente que se creen dueños de la verdad, tanto es así que están seguros de tener derecho a juzgar a los demás.

...Esos que, creyéndose "buena gente", sólo porque viven según el código moral que les enseñaron, sin cambiarle ni un punto ni una coma, opinan que la suya es una verdad irrefutable. Ellos la tienen recontra clara, son los más sabios... andaaaaaaaaaaá...

Si los observamos, son realmente infelices, nadie los soporta y ni ellos se aguantan. No pueden ni mirarse al espejo porque no viven según sus propias creencias sino por unas que quien sabe escribió, y quién sabe hace cuanto!!

Además ni deben poder dormir, ya que viven atormentados por su falsa moral, y viven molestando a quienes tienen alrededor: sin saber qué, presienten que algo no cierra...

Yo digo... ¿Cuál sería el verdadero código moral? la Biblia? el Talmud? el Corán? Ahí dice cómo se debe vivir? Bueno, si consideramos la Biblia contiene sugerencias extraordinarias para vivir bien, con la base de "Amar a tu prójimo como a tí mismo"; el amor como base y la mayoría coincide en eso.

Pero "a mi modo de ver", cosa que recalco ya que yo tampoco soy dueña de verdad alguna, esas enseñanzas no pueden ser más que sabias sugerencias, y nadie está obigado a seguirlas a pie puntillas.

Porque... al seguir 100% a uno, no estás siguiendo a los demás, no?...

La iglesia se equivocó fiero durante siglos en cuestiones de fe: ha quemado vivas a miles de personas por brujas, por herejes, si hasa Galileo debió retractar su teoría de que la Tierra gira alrededor del sol so pena de morir calcinado...



GALILEO SE RETRACTA







1633: Galileo Galilei, enfermo, es obligado a comparecer en Roma ante el Santo Oficio. Es conducido en camilla al Vaticano. El 21 de junio se le muestran los instrumentos de tortura y cede. El 22, en el Gran Salón de la Inquisición, ante todos los cardenales del Santo Oficio excepto el Papa, de rodillas, Galileo se retracta. Es declarado culpable y conde7ado a cadena perpetua.

Se conmuta la condena por un arresto domiciliario en su villa de Arcetri, cerca de Florencia.

“Eppur si muove” (“Y sin embargo se mueve”); estas palabras, según se dice murmuradas por Galileo tras su retractación pública, parecen ser una leyenda.

Amplíe el tema aquí:
http://www.catedu.es/matematicas_mundo/HISTORIA/historia_Galileo_biografia.htm




Texto de Galileo:

"Yo, Galileo, hijo del difunto Vicenzo Galilei, florentino, con setenta años de edad, acusado ante este tribunal y arrodillado ante ustedes, Eminentísimos y Reverendísimos Señores Cardenales Inquisidores Generales, contra la herética depravación de toda la comunidad cristiana, teniendo ante mis ojos y tocando con mis manos los Sagrados Evangelios, juro que siempre he creído, creo y, con la ayuda de Dios, creeré en el futuro, en todo lo que sostiene, predica y enseña la Santa Iglesia Católica y Apostólica, pero después de habérseme ordenado por este Santo Oficio que abandone por completo la falsa noción de que el Sol es el centro del mundo, así como que no debo sostener, defender ni enseñar en modo alguno, oralmente ni por escrito, dicha falsa doctrina y después de habérseme notificado que dicha doctrina era contraria a las Sagradas Escrituras, escribí e imprimí un libro en que expuse esta nueva doctrina ya condenada y aduje argumentos de gran fuerza a su favor sin presentar solución alguna para ellos, por lo que el Santo Oficio ha declarado que hay contra mí la vehemente sospecha de herejía, es decir, de que he sostenido y creído que el Sol es el centro del mundo e inmóvil mientras que la Tierra no es el centro y se mueve.

Por tanto, deseando borrar de las mentes de sus Eminencias y de todos los fieles cristianos esta vehemente sospecha justamente concebida contra mí, de corazón sincero y una fe que no finjo, abjuro, maldigo y detesto los antedichos errores y herejías y, en general, cualquier otro error, herejía o secta contraria a la Santa Iglesia y juro que en lo futuro nunca volveré a decir y afirmar, de palabra ni por escrito, nada que pudiera dar ocasión a semejante sospecha respecto a mí. Es más, si conozco a algún hereje o persona sospechosa de herejía lo denunciaré a este Santo Oficio o al Inquisidor u Ordinario del lugar donde yo me encuentre. Además, juro y prometo cumplir y observar en su integridad todas las penitencias que me han sido impuestas —o puedan serlo más adelante— por este Santo Oficio. Y, en caso de que infrinja (¡lo que Dios no permita!) cualesquiera de estos juramentos y promesas, me someto a todos los castigos y penas impuestos y promulgados en los sagrados cánones y en otras constituciones, generales y particulares, contra tales delincuentes. Así, que me ayuden Dios y estos sus Evangelios que toco con mis manos".

Galileo Galilei


El texto de Galileo es la perfecta muestra de la estupidez humana, a dónde se llega por obligar a otros a seguir conductas ajenas, y no dejarlos, so pena de terribles castigos, oir su propio corazón... y su mente.

Yo no creo, por lo tanto, en la infalibilidad de la iglesia, en la infalibilidad de la biblia ni en la de las leyes: si bien tienen buena intención, no son dueñas de la verdad como para condenar a nadie por no seguirlas al pie de la letra.

Y ni hablar de esa gente, que vive exclusivamente para criticar lo que hacen los demás!! Qué poca empatía, que poco sentimiento; eso es porque callan a golpes los gritos de su propio corazón, y no son ellos mismos realmente.

Si estuvieran realmente conectados con su propia escencia, amarían más a sus semejantes, y serían capaces de sentir en su propia carne lo que sienten los demás: no harían tanto daño.

Pero no: se aferran a un código inútil y obsoleto, lleno de falencias y falto de toda respuesta coherente.

Yo creo que sólo vive realmente quien se rige por los latidos de su propio corazón (es raro que tu corazón te lleve por mal camino)... y piensa en los demás.


Vale la pena pensarlo, no?

Salud!! y a vivir.

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