Poner la otra mejilla?
Anda con los sabios y te harás sabio; el que frecuenta los necios, será como ellos (Prov 13)
El encantador mordido por la serpiente, así es quien se acompaña del pecador y se mezcla con sus pecados (Eclo 12)
No tengas familiaridad con el hombre colérico, ni vayas con el hombre iracundo, para que no aprendas sus caminos, y pongas un lazo en tu vida (Prov 22)
Apártate de tus enemigos, y con tus amigos sé precavido (Eclo 5)
No hables demasiado con el necio, ni vayas con el insensato; guárdate de él para no tener disgustos, y no mancharte con su contacto. Apártate de él y encontrarás reposo, y no tendrás que sufrir por su necedad (Eclo 22).
No sigas la senda de los impíos, no vayas por el camino de los malos. Evítale, no vayas tras él, apártate de él y pasa lejos. Ellos no duermen si no hicieren el mal, el sueño les falta si no han hecho caer a alguno. Porque comen el pan del crimen, y beben el vino de la violencia (Prov 4)
No se puede conocer el amigo en la prosperidad ni en la adversidad se puede esconder el enemigo (Eclo 12).
Hay amigos que sólo son de nombre. ¿No es una pena mortal cuando un compañero o amigo se torna enemigo?...En tiempo de alegría se alegra, pero al tiempo de aflicción se vuelve en contra (Eclo 37).
Y yo digo, a todo esto, qué hay del famoso "poner la otra mejilla"? Andaaaaaaaaaaaaá...
Por algo se dice por ahí, de que condición sin equanon para que Dios nos perdone es nuestro sincero arrepentimiento: sólo un cambio de actitud puede hacer que esté todo bien, no que Dios -o quien sea- ponga la otra mejilla... ¿No?
Es decir: sólo un profundo y sincero -o al menos convincente- cambio en la actitud de parte de nuestro supuesto enemigo debería instarnos a perdonarle y a seguir como si nada... si es que es eso posible.

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