La llorona: el síndrome de la madre tóxica
El mundo está atestado de lloronas y no de llorones, lo que indica que muchas mujeres arrastran cadenas por toda la eternidad ya que se niegan a fusionarse con la luz porque se sienten estafadas por el machirulismo... vida tras vida.
Esto es así porque vida tras vida tenemos la misma lección hasta que logramos superarla y no hay madraza de estirpe que aprenda a trascender el egoísmo y la ingratitud de la prole.
Que los tipos no te quieran te nefrega porque tampoco es que te meás encima por ellos, pero no te entra en la cabeza que alguien a quien le diste la vida que no te pidió en teoría ya que en realidad si lo hace a nivel álmico, ningunee tu entrega y esfuerzos infinitos y sobrehumanos.
Y ahi la ves, llorando, desconsolada y por toda la eternidad, sin entender por qué los hijos se alejan de ella cuando puso toda la carne en el asador, y tal vez la respuesta sea que el ser humano es ingrato por naturaleza.
A estas alturas y luego de haber pasado miles de vida en el mismo infinito loop, ya no permitiéndome el cielo seguir en la zona de confort del victimismo y tomando la ruta, me doy cuenta que nadie, incluyendo un hijo, vale la pena tu sufrimiento eterno.
Heridas incurables
Tener un hijo es un tema de por vida, pero para el hijo no sos sino quien lo metió en esta garcha de mundo, de hecho le agradece a Dios y no a vos la vida, después de todo sos tóxica pero no se pone a pensar de dónde proviene esa toxicidad: además de un bagaje de miles y miles de vidas de sufrimiento inevitable tenemos una sociedad torcida que considera a las mujeres cosas consumibles sin más valor que un tomate al cual se adora sólo en el momento previo a ser ingerido.
El sólo hecho de que festejen cuando un bebé nace varón y lloren de amargura porque nace nena provoca la herida de rechazo, imaginate que a la nena no le permitan hacer nada divertido que no sea estudiar y hacer los quehaceres, cómo crees que le afecte?
"Quien padece la herida del rechazo se apremia para no ser visto pero al mismo tiempo se exige ser el mejor para lograr la aceptación de los demás; no desarrolla su auténtica personalidad porque se pone una coraza, una máscara de huida con la que intenta protegerse de no volver a revivir el dolor que produce ser renegado."
Claro que esa supuesta pavada es solo un calientamotores si bien la vida te la deja hecha un trapo ya que nadie te reconocerá tu labor faraónica y lejos de ello se alejarán de tí ninguneando otra herida, la de ABANDONO.
Terminás siendo gracias a las consecuencias de esta pasmosa herida dando por sentado que tu vida acabará antes de irte y ponerte a resguardo, esta sociedad torcida de machirulismo nos programó para ser esclavas por más incoherencia incoherencia que ese hecho nos genere en nuestra mente.
Por otra parte vivimos injusticia tras injusticia desde el momento mismo que nacemos, estudiamos más, trabajamos más y ganamos menos por el simple hecho de portar argolla.
Finalmente y aunque te pases la vida tratando de evitarlo, la gente incluso la más allegada te mostrará una cara pero tendrá otra y apenas crea que se sale gratis -cosa que no es posible en un mundo karmático- te la da sin anestesia.
las mascaras que tenemos debido a esas heridas incluyen gordura, celulitis, tocs y todo tipo de rasgo que nos convierte en tóxicas, por lo cual nuestrxs hijxs preferirán irse con el "bueno" del cuento, nuestro agresor y más acérrimo enemigo.
Creo que ante tantos evidenciados y demostrados científicamente ataques no podemos esperar de las mujeres que sean un canto a la alegría, la maternidad se pinta como algo con un estándar muy alto para ser alcanzado por cualquiera y con un retorno muy bajo para que valga la pena. Y si lo tenemos en cuenta para la próxima?








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