Una palabra tuya bastará para sanarme










No siempre tuve tan cerca a Dios en mi vida y si bien mi fe aumenta mi vibra y eso me acerca a Él tuve momentos en los que no me sucedía; esos momentos busqué respuestas hasta por debajo de las piedras y entre mi búsqueda encontré al tarot, la magia y la hechicería lo cual me permitió defenderme de malas energías que han llegado a mi vida, seguramente porque las atraje.








No se si fue bueno o malo, marcó un momento en mi vida y me dio un valor agregado al punto que combinando Tarot con velas e interseción por parte de los santos obtengo un resultado potenciado: no sólo  uso las cartas del tarot para consultar sino para decretar. 

Resulta que San Expedito es un genio en cuanto a temas judiciales se refiere pero siempre considerándolo como intersesor y no como ídolo: es a Dios a quien le pedimos el milagro en realidad.

Cómo será que este sábado prendí la vela que se ve en la foto para pedir porque salga bien la operación de hernia de un familiar y obtuve enseguida la siguiente respuesta por lo cual Dios lejos de sentirse ofendido se sintió halagado por mi fe ya que técnicamente no lo estaría reemplazando por ningún demonio. 😉😂




 




Fueron infinitas las veces que puse las velas y logré todo tipo de milagros, pero con la nueva conexión con Dios ya no lo estaría viendo necesario.


Anyway, la reflexión es que temerle a un Dios negativo o demonio como entidad manejadora de las ciencias ocultas es para un momento de tu vida, pero lo superas a medida que escalas en tu evolución. Son unos cuantos escalones y pará de contar.











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