Ser padres, hoy.
Ser padres, es entender a tus padres. Se aprende a ser hijo siendo padre, y se aprende a ser padre, siendo abuelo, o sea, cuando desempeñás el papel que corresponde no tenés ni la más pálida idea de como ser basado en la experiencia ajena, porque necesitás de la propia para entenderlo.
Cuando oficiás de hijo criticás a tus padres y no te alcanza la vida para tenerlos en tela de juicio, eternos acusados, afirmando que sin lugar a dudas lo harías mejor, y ponés todo tu énfasis en hacer bien todo aquello que hicieron "mal"... sin entender que ok, esa la corregiste pero te mandaste otras cuantas que ni se te pasaron por la mente.
...Y tus hijos te dan con un ñoca porque sos perfectible en mil y un temas, temas que no podés manejar aunque quieras, porque de eso se trata la vida, de manejarse con imponderables varios, ya que certeza lo que se dice certeza... no tenés.
Sos "el padre" o "la madre", se supone, lo más power que puede haber, pero tenés miles
de interrogantes, no tenés las respuestas a todo pero sabés remarla a pesar de las preguntas, que comprendés, el famoso "sólo se que nada se", en este periodo que es el de mayor importancia en la vida, cobra un inusitado sentido.
...Y te das cuenta sobre todo, que tus hijos no están ahi para obedecerte: son, ni mas ni menos, tan importantes para vos como lo fueron tus padres, y NO SOPORTAS su fastidio, y te desvivís para darles todos, conformarlos, verlos felices.
Pero no siempre podés lograrlo, y debés no solo luchar con tu frustración por ello sino con su infelicidad y obviamente, su tendencia a tenerte como tema de diván, sos el desgraciado que no supo hacer el laburo de padre que ellos harían "hartamente mejor", como vos lo pensaste en su momento, pero aunque te corroa el alma de desdicha por no poder remediar tanta pena algo tenés claro: ya lo entenderán algun dia y les pasará lo mismo: se darán cuenta de que los padres somos tan seres humanos como ellos, tan finitos, mortales, tan frustrados muchas veces. Tan necesitados de amor, como lo son y serán ellos. Y finalmente, nos entenderán.
...Y te das cuenta sobre todo, que tus hijos no están ahi para obedecerte: son, ni mas ni menos, tan importantes para vos como lo fueron tus padres, y NO SOPORTAS su fastidio, y te desvivís para darles todos, conformarlos, verlos felices.
Pero no siempre podés lograrlo, y debés no solo luchar con tu frustración por ello sino con su infelicidad y obviamente, su tendencia a tenerte como tema de diván, sos el desgraciado que no supo hacer el laburo de padre que ellos harían "hartamente mejor", como vos lo pensaste en su momento, pero aunque te corroa el alma de desdicha por no poder remediar tanta pena algo tenés claro: ya lo entenderán algun dia y les pasará lo mismo: se darán cuenta de que los padres somos tan seres humanos como ellos, tan finitos, mortales, tan frustrados muchas veces. Tan necesitados de amor, como lo son y serán ellos. Y finalmente, nos entenderán.
Con esta lección de la cual no podemos zafar aunque queramos aprendemos a no juzgar, ya que nadie nace sabiendo como actuar, es el mismo vivir lo que nos va enseñando.

Comentarios
Besitos.
REM