En el amor todo lo vale?
Ok, el camino del amor puede ser difícil, te podés encontrar cualquier cosa en tu camino, pero hay algo cierto: nadie te hará jugar un juego que no estés dispuesto a jugar.
En las relaciones perversas, llamando perverso a todo aquello que parece no conducir a felicidad alguna sino al mutuo sufrimiento, hace falta dos partes necesitadas de una fatal experiencia.
No hay hombre golpeador sin una mujer que necesite del golpe, ya sea de forma consciente o inconsciente.
Todo lo que te hacen lleva tu consentimiento, caso contrario no sería posible el juego ya que para jugar hacen falta dos.
Por lo tanto cada cual vive la experiencia que necesita, y la que no... pues no la vivirá.
Detrás de toda persona maltratada o engañada hay una necesidad de ser aceptada a como de lugar, sin asomo de dignidad, que se deja pisotear con tal de no ser abandonada, cuando en realidad hay pocas cosas más inervantes que un felpudo humano. Quién puede querer a su lado a alguien que está dispuesto a recibir cualquier tipo de palo con tal de no ser abandonado?
No es casualidad que haya mujeres que se encuentran siempre con el mismo tipo de alimañas: es como si las buscara así, o en eso las convierten con su inervante forma de ser.
Creo que un orgullo mínimo es necesario para la convivencia, no me parece sensato aquel que quiere estar junto a un puching ball viviente.
...Y hablo tanto de golpe físico como de golpe psíquico, nadie te puede rebajar a ningun nivel en el cual no aceptes deliberadamente estar. Porque nadie es tan importante como para que no puedas estar sin él.
Nadie está realmente tan necesitado como para bancarse la que venga, a pesar de todo el verso que nos vendieron de que no es bueno que el hombre esté solo.
Resulta imprescindible poder estar solo, para tener una compañía digna, y no "la que haiga".
Hay diferencia, o no?
Otra situación por el estilo son esas relaciones en las que una de las partes exige sin dar nada, y da lo mínimo indispensable para evitar que su contraparte se le raje, cuando todos sabemos que el feedback es imprescindible para que cualquier relación prospere.
Me parece muy facilista el "me hacés falta", pero y si la falta se la hago yo al otro? sólo importa lo que me falta a mí, y no las necesidades del otro implicado?
Pero, no es que hay que amar incondicionalmente, sin esperar recibir nada a cambio?
No es que se espere recibir, pero una relación de a dos es un mutuo intercambio donde ambos se dan sin condición, y no un "dame, dame, dame", eso se termina pudriendo seguro. La verdadera consigna es "nos damos", sin medida, sin tope, sin límite.
En el amor no todo vale: ambas partes implicadas serán quienes pongan las reglas, que determinarán si el juego prospera o queda todo ahí. No hay culpables en esto, hay jugadores que determinan todo el tiempo el modo en el que el juego va siendo desarrollado, y van cambiando las reglas.
Y cuando el juego se acaba, viene el famoso andá a cantarle a Gardel: nadie puede hacer que continúe, por más aliados que busques en la causa y por más que intentes demostrar tu razón: a nadie le importa. Podés ganar o perder, pero bueno, al menos jugaste -siga participando-.
Y hay algo cierto: NADIE ES PIEZA CLAVE PARA LA FELICIDAD DE ALGUIEN MÁS.
Salud!!
Todo lo que te hacen lleva tu consentimiento, caso contrario no sería posible el juego ya que para jugar hacen falta dos.
Por lo tanto cada cual vive la experiencia que necesita, y la que no... pues no la vivirá.
Detrás de toda persona maltratada o engañada hay una necesidad de ser aceptada a como de lugar, sin asomo de dignidad, que se deja pisotear con tal de no ser abandonada, cuando en realidad hay pocas cosas más inervantes que un felpudo humano. Quién puede querer a su lado a alguien que está dispuesto a recibir cualquier tipo de palo con tal de no ser abandonado?
No es casualidad que haya mujeres que se encuentran siempre con el mismo tipo de alimañas: es como si las buscara así, o en eso las convierten con su inervante forma de ser.
Creo que un orgullo mínimo es necesario para la convivencia, no me parece sensato aquel que quiere estar junto a un puching ball viviente.
Nadie está realmente tan necesitado como para bancarse la que venga, a pesar de todo el verso que nos vendieron de que no es bueno que el hombre esté solo.
Resulta imprescindible poder estar solo, para tener una compañía digna, y no "la que haiga".
Hay diferencia, o no?
Otra situación por el estilo son esas relaciones en las que una de las partes exige sin dar nada, y da lo mínimo indispensable para evitar que su contraparte se le raje, cuando todos sabemos que el feedback es imprescindible para que cualquier relación prospere.
Me parece muy facilista el "me hacés falta", pero y si la falta se la hago yo al otro? sólo importa lo que me falta a mí, y no las necesidades del otro implicado?
Pero, no es que hay que amar incondicionalmente, sin esperar recibir nada a cambio?
No es que se espere recibir, pero una relación de a dos es un mutuo intercambio donde ambos se dan sin condición, y no un "dame, dame, dame", eso se termina pudriendo seguro. La verdadera consigna es "nos damos", sin medida, sin tope, sin límite.
En el amor no todo vale: ambas partes implicadas serán quienes pongan las reglas, que determinarán si el juego prospera o queda todo ahí. No hay culpables en esto, hay jugadores que determinan todo el tiempo el modo en el que el juego va siendo desarrollado, y van cambiando las reglas.
Y cuando el juego se acaba, viene el famoso andá a cantarle a Gardel: nadie puede hacer que continúe, por más aliados que busques en la causa y por más que intentes demostrar tu razón: a nadie le importa. Podés ganar o perder, pero bueno, al menos jugaste -siga participando-.
Y hay algo cierto: NADIE ES PIEZA CLAVE PARA LA FELICIDAD DE ALGUIEN MÁS.
Salud!!

Comentarios
Creo que el amor a uno mismo es la clave para amar a los demás.
Bucay decía que no le gustaba la frase "mi media naranja"...el decía que cado uno es una "naranja entera"
Un fuerte abrazo dulce!!
Te dejo un abrazo.
algo de fuera que me completa o me expande dejando salir lo mejor de mí