No mentirás, salvo que no quede otra.
Tita Merello -
Cuando Yaveh dictó a Moisés el decálogo del buen vivir otros tiempos corrían. El pan era pan, el vino vino, el bueno bueno y el malo malo.
La mujer mujer, el hombre, bien hombre y se complementaban cada cual en su papel. Sólo trabajaba el marido, y con lo que ganaba se podía tener una vida digna, ponía todo en su trabajo y ahí se jubilaba, y su jubilación le alcanzaba. Hoy en día aunque trabajen los dos es muy difícil llegar a fin de mes, te pagan lo mínimo para que no puedas conseguir otro trabajo, no para que puedas vivir decentemente.
El ladrón robaba, el policía lo encerraba y tenías clarísimo quién era quién; la mujer tenía un hijo y le dedicaba las 24 hs y crecía feliz y sin traumas, no había psicólogos que te chupen la sangre sin piedad y no te mandaban a tu hijo a terapia porque no le salían los problemas de matemática.
El que engañaba lo hacía de jodido nomás, no te veías forzado al escarnio de modo alguno por ese entonces...
Mucha agua pasó debajo del puente y con qué nos encontramos en estas épocas futuristas siglo XXI?
Que mentir es no sólo necesario, sino obligatorio.
Para no sentirte una basura insignificante y desde que nacés vas cumpliendo mandatos sociales, no vaya a ser que te quedes afuera del sistema.
Y así es como te van forzando a noviar, para no quedarte a vestir santos, casarte para no ser de segunda, tener hijos para no ser flor sin frutos, trabajar para no ser una dominada, cuidar tu silueta y no caer en los típicos ruleros y chancletas para no ser una dejada... tener una cultura mínima -bueno, mejor máxima- saber de cine teatro, pintura y música so pena de ser un arado.
Y además tenes que hacerte -como bien aconsejaba Tita Merello- el Papa Nicolaou todos los años para no caer en el cáncer de útero, la mamografía para no morir de cáncer de mama, el electro, ir al dentista, no olvidar la presion arterial y ocular.
A todo esto ser como una hermandad con las madres de los compañeros de tus hijos y encontrarte cada tanto para recibir los chismes y no quedarte out, estar informada con las noticias del día, lucir un pelo decente, no olvidar los electrodos, las botas, pilates y por qué no, el yoga y el reiki, no vamos a andar descuidando la parte espiritual, y ser demasiado mundanas. Ah, ya que está canalizar mensajes de otros planos para recibir -por qué no?- noticias de primera mano.
No olvidemos a todo esto que hay que ser esposas modelos, santas catalinas pero de lo más perdidas en la cama, estar siempre arregladas, ser madre siempre presente, estar al tanto de las tareas de los chicos, no olvidar las compras y verificar que no te abrochen los del super que ponen un precio en la góndola y otro es el que marca la caja registradora -faltaba más!!-.
No tener domésticas porque te roban, tener cuidado con la inseguridad porque al menor descuido te chorean y sos boleta vos y/o tus hijos, dar monedas en los semáforos a los que te quieren limpiar los vidrios, pagar el peaje a los trapitos cada vez que intentás estacionar en la calle que se supone es de todos... y todo esto sin inmutarte, ser y vibrar amor, no vaya a ser que atraigas malas ondas!!
Digo yo: Tomó todo esto en cuenta el santo Padre cuando dictó los mandamientos a Moisés?
Pedis turno con el médico y sólo te lo da en horario laboral. Tenés que faltar esas horas al trabajo, pero compensarlas, o sea que te tenés que quedar fuera de horario, perdiendo minutos de Pilates o Feng-Shui, algo tenés que resignar!!
Pareciera que la consigna es: asumir tu impotencia o darle a la mentira sin asco.
No sería tan difícil asumir que no se puede estar de 10 en todo si no fuera que ves al resto cumpiendo con cuanto mandato se dicta.
Cómo hacen???
Nada más aleccionador que ver cómo otro lleva a cabo lo que creemos imposible.

Jaim Moshe -
Y entonces entrás a hacer malabarismos con los horarios, las excusas, intentás que cuadre la cosa, aunque claro, cuadrar del todo... olvidate. Forget it.
Y con ese zafarrancho mental vamos andando, no seremos ejemplo de nada pero al menos la remamos y nos felicitan encima. Hasta nos preguntan ¡¡¿¿¿Cómo hacéssss???!!!"
Por eso, cuando tengamos que decir A por B, espero que allá arriba se considere el momentum tan exigente que nos ha tocado vivir. Una mentirita piadosa tal vez nos saquen las papas del fuego y no le hace mal a nadie, o no??
Salud!! y a vivir.
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