Unidad.






La Brasa solitaria.

Juan iba siempre a los servicios dominicales de su parroquia. Pero como empezó a parecerle que el pastor decía siempre lo mismo, dejó de frecuentar la iglesia.

Dos meses más tarde, en una fría noche de invierno, el pastor fue a visitarlo.

“Debe de haber venido para intentar convencerme de que vuelva”, se dijo Juan. Se le ocurrió que no podía aducir el verdadero motivo: lo repetitivos que eran los sermones. Tenía que encontrar una disculpa, y mientras pensaba, colocó dos sillas delante de la chimenea y se puso a hablar del tiempo.

El pastor no decía nada. Juan, tras intentar en vano mantener la conversación un rato, se calló también. Los dos se quedaron en silencio, contemplando el fuego durante casi media hora.

En ese momento se levantó el pastor, y con ayuda de una rama que aún no había llegado a arder, apartó una brasa y la colocó lejos del fuego.

La brasa, al no tener suficiente calor para seguir ardiendo, empezó a apagarse. Juan, con gran rapidez, la tiró de nuevo al centro del hogar.






-Buenas noches –dijo el pastor, levantándose para marcharse.
-Buenas noches y muchas gracias –respondió Juan-. La brasa lejos del fuego, por muy brillante que sea, acaba apagándose rápidamente.

“El hombre lejos de sus semejantes, por muy inteligente que sea, no conseguirá conservar su calor y su llama. El domingo que viene volveré a la iglesia”.


"COMO EL RÍO QUE FLUYE."
Paulo Coelho.



Salud!! Y buena semana para todos.


Comentarios

Janeth ha dicho que…
Gracias amiga mía... porque junto a ti y aún en la distancia, me siento "en familia", de nuevo junto al fuego del hogar, "en casa".... Y que bueno será poder guardar un grato recuerdo... Esos que llenan nuestro corazón y nuestra alma de fuerza, de bondad, nobleza y cariño. Todos aquellos que van tornándola cada día más humana, más poeta.
Jade. ha dicho que…
Claro, Janecita!!

Somos familia, pero familia elegida: familia del alma.

La distancia es lo de menos, si nos entendemos aún sin palabras, en general tiramos la idea y sin saber si se entiende o no ves que el otro la caza al vuelo, privilegio de "pertenecer" que le dicen.

Y eso es para mí: un verdadero privilegio el haberte conocido.

Te dejo un beso, preciosa.
Gemma ha dicho que…
Somos seres sociales y como tales, necesitamos del calor de los demás... gracias por compartirlo, un abrazo!
Jade. ha dicho que…
Claro, Gemma!! La vida en soledad absoluta no puede ser sino sentirse en un témpano oscuro y vacío.

De todos modos no creo en la dependencia para con los demás, pero que bueno es poder compartir y sentir el calor de la verdadera amistad....

Un beso!!
Adriana Alba ha dicho que…
Es cierto Red, el intelecto solo no basta, recibir con gratitud la ayuda y la cercanìa de nuestros hermanos nos une en el amor!

abrazos.
Rembrandt ha dicho que…
Podríamos vivir solos?
Creo que es imposible, siempre de una forma u otra estamos en la búsqueda porque además necesitamos dar/ recibir afecto y de la única manera de lograrlo es teniendo alguién a nuestro lado, cerca o lejos, pero en nuestro corazón.
Hoy en día además, tenemos la enorme suerte de poder disfrutar de esta hermosa comunidad virtual que es bloguer, somos afortunados no?

Besitos amiga y que tus días estén siendo muy buenos.
REM
Jade. ha dicho que…
HI Rem!!

Para mi la world wide web es la octava maravilla.

Pero claro, que aburrida la vida si la vivimos solos!!

Te dejo un beso enorme.
Ricardo Miñana ha dicho que…
Siempre necesitamos el calor sobre todo de la gente más allegada, nos motiva.

Debido a los problemas de Blogger, en mi blog se borraron muchos enlaces, te sigo de nuevo y disculpa la molestia.

Un grato placer pasar por tu casa.
que tengas una feliz semana.
un abrazo.
Jade. ha dicho que…
Hi Richard!!

Es verdad, blogger anda teniendo problemas, todo bien, seguimos conectados.

Claro que la gente allegada es quien más nos motiva, o es que será porque nos motiva que son allegados?

Besos, y muy buena semana para vos, mi amigo!!
Jade. ha dicho que…
Abrazos, Adri!!
Angeles ha dicho que…
En verdad es tan simple como esto, no existimos sin el otro, no hay razón para hacerlo, gracias por re-cordarme esta historia hacía tiempo que no la leía, es un texto luminoso, gracias por tu fueguito.
Besos.

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