MIlagros.
Antes de que suceda lo de Japón, justo hablé acerca de las condiciones de borde, esas que hacen que desde el más allá intervengan y se vean cosas sin explicación lógica, o sea milagros.
Dije que me pasaron miles de esos, y ahora tenemos uno aquí, a la vista del mundo entero, que claro, se puede interpretar como milagro o como producto de la casualidad en la cual la gente como yo ya no cree.
Azota a japón un sismo de 8.9 grados este viernes 11/3/11, y viendo el numerito ya te das cuenta que algo te dice, no es un número cualquiera, parece estar en algún plan marcando algo. No se la ustedes, amados lectores, pero mi vida ha estado signada desde siempre por estos inquietantes numeritos, que parecen de algún modo indicar el camino.
Un sismo de aquellos, capaz de hacer acortar el día, cambiar el eje de la tierra... y no volar ningún edificio. Digamos que los ponja la tenían clara con los sismos, las construcciones las han hecho con el cuidado suficiente para evitar que se caigan como un dominó.
Lo que ha sido descontrolado es... esa bestia que todos conocemos: el uso de la energía atómica.
Estamos en la era atómica, se usa para todo, genera entre otras cosas electricidad cuando siempre ésta ha sido lograda por otros medios más naturales como la corriente de los ríos, por lo cual se llamó hidroeléctica.
Es genial la combustión que se produce al separar y unir al neutrón al resto de los componentes del átomo, pero claro, todos estamos hechos de átomos, nadie está hecho de otra cosa, y ese chiste de la manipulación atómica puede costarnos el planeta entero. Mal usado, queda implicada hasta la última alga, el último musgo, el último liquen.
Y sabemos que se sabe, y harto sabemos que más allá de la aplicación constructiva el uso que se ha hecho siempre con la energía nuclear ha sido mayormente de amenaza, poder, control, destrucción, ira, odio. NO se diferencia mucho de las peleas sin sentido entre hermanos, en las que ninguno va a ceder y todos se quieren "quedar con la última".Eso, el producto de la iniquidad, y no la sabia naturaleza, ha sido lo incontrolable de todo este asunto.
Pero bueno, como dije en mi entradita The Truman Show, nuestros invisibles y poderosos ayudantes han metido mano y nos sacaron las papas del fuego: cuando la planta nuclear de Fukushima se pone incontrolable por el calor y no hay modo de enfriarla, te mandan la nieve. De repente todo Japón se vuelve blanco, y el calor artificial provocado por nuestros los graaaaandes avances de nuestros cráneos se vuelve más controlable.

Menos mal!!
Y claro, nuestros científicos ya se percataron de que con eso no se juega y se va cuestionando la energía nuclear, por lo amenazante que no nos engañemos: siempre se supo que era. Fin de la era atómica??
Qué país medianamente groso no tiene hoy su bomba preparadita para detonar y volar a otro? Debía pasar esto para demostrarnos que NO somos lo vivos que creemos ser, y que necesitamos la intervención de mami, como el nene travieso que se hace el power con sus fechorías y lo termina salvando la mamá y le hiere su orgullo...
Tenemos libre albedrío, pero éste no nos conduce muchas veces a sitios deseables, y entonces viene la mano salvadora y pone todo el escenario como debe ser. No es esa, suficiente prueba de que nos falta tomar mucha sopa todavía, para considerarnos manipuladores de la vida y la muerte?
Servirá esto, para bajarnos los humos de una buena vez? Y dedicarnos a mejores cosas que pelearnos entre hermanos, tooooodo el tiempo. Hay tantas cosas a las cuales podemos dedicar nuestra energía....

Salud!! Y a ver si hacemos mejor los deberes.
Comentarios
Lo manipulamos todo y así nos vá.
Un abrazo y gracias por tus visitas. ¡Me encantan!.
Obvio, no soy la única que lo piensa, creo que todos lo sospechamos, pero bueno, una va atando cabos y expone las conclusiones, vio....
Besos y seguimos en conexión, ricura!!
Un fuerte abrazo.
Discépolo tenía razón...
Besos, guapa.
Luz,Luz Luz para Japón y para todos los hombres de buena voluntad!
Abrazos.
Un abrazo, que tengas un lindo fin de semana.