La importancia de ser perdonado.
Todos conocemos el infinito valor de perdonar a nuestro hermano, de no acumular rencores que sólo engrosan nuestra carga, y nos hacen la vida más difícil. Para qué gastar energías en algo que no nos aporta nada positivo?
El verdadero problema viene cuando estamos del otro lado, del lado del que ha de ser perdonado. Obramos mal, y debemos esperar que la persona a quien hemos afectado se apiade de nosotros y nos perdone, para que todo siga igual que antes.
No suena tan complicado a prima facie: nos mandamos una buena y encima esperamos el perdón, así cualquiera!!
Sin embargo, ese lugar es toda una afrenta a nuestro ego, que se siente supeditado al buen o mal juicio de otro.
Qué papel es mejor, el de tener que perdonar o el de ser perdonado? Pues creo que ambos son igualmente necesarios, aunque como preferir prefiero el de no haber ofendido, ya que el dolor de haber dañado es mayor que si fui yo quien recibió el daño. Porque yo me las arreglo con mi dolor, tengo mis mecanismos de bloqueo o todo lo que sea para que me duela menos, pero no sé hasta qué punto se las arregla el otro con lo que yo le provoqué.
Porque perdonar es fácil, y ser perdonado no tanto y no porque el otro sea malo o cruel por demorar el trámite, sino porque nos pesa el haber dañado. Nos hiere pensar que el otro esté sufriendo por algo que provocamos; con o sin la intención de hacerlo, el sufrimiento está presente igual.
Y creo que sin embargo está bueno cada tanto experimentar esa sensación de necesidad de blanqueo de conciencia, sobre todo para poder ponernos en el lugar del otro cuando le toque ese incómodo papel... y perdonar cuanto antes, sabiendo que se sufre al necesitar el perdón.
Creo que es esta, una muestra más de que todo sirve, y nos hace crecer: estar en el lugar del imperfecto nos hace bajar del caballo, desarrollando aspectos como la humildad y la conmiseración por el otro.
Qué bueno es por lo tanto, tropezar y ver todo desde el ángulo del que necesita ser perdonado.
SER PERDONADO
hemos necesitado que nos perdonen mucho.
Jacinto Benavente.
El perdón cae como lluvia suave desde el cielo a la tierra.Es dos veces bendito;
bendice al que lo da y al que lo recibe.
William Shakespeare.
Las lágrimas no piden perdón, lo merecen.San Ambrosio.
Nadie puede soportar que no le perdonen.Ese es un privilegio de Dios.
Greene.
El perdón es la forma definitiva del amor.
Reinhold Niebuhr.
Salud!! Y a vivir en paz.
Comentarios
A veces no somos conscientes de que necesitamos algún perdón y, por otro lado, perdonar es dificil si no comprendes porqué se cometió tal atrocidad, pero es cierto, nos quedamos con la conciencia relajada,cuando conseguimos perdonar las ofensas.
Gracias por tu entrada y por el comentario de la mía.
UN ABRAZO.
Me alegro que te haya gustado la reflexión, gracias por tu visita.
Si ahora se tiene mayor sabiduría, gracias en parte a las equivocaciones cometidas, no se volvera a cometer el error de igual modo.
Quiero decir que uno tendria que perdonarse a si mismo por el hecho. El arrepentimiento funciona bien si se tiene el compromiso de actuar diferente en el futuro.
Y reconozco que descubrí el perdón más dificil es dárselo... a uno mismo.
Bueno, siento que me cuesta haber fallado, pero eso debe ser ego mal entendido ya que todo el mundo se puede equivocar, nadie espera la perfección de nadie!!
Pero me cuesta aceptarlo, qué loco, en fin.
Besos y gracias por tu linda visita.