Para seguir.

fantasia y quizá
fue ficticia mi vida.
Dentro de mi ensoñación,
descubrí mi ilusión
e inventé mi alegría.
Vangelis -
Esta parte de una canción la escribí a mis 17 años, lamentando lo perdido, lo no vivido en parte porque no me dejaron, en parte por mi escencia retraída. Lamentaba no haber pasado por lo que YO quería pasar, o sea por todo aquello en lo cual mis padres se empecinaron a toda costa que NO pase.
Y claro, apenas pude zafar de su control autoritario y déspota hice lo que quise y no es poco, pero lo que quise no era exactamente lo que buscaba, o me quedó algo en el tintero... en realidad siempre siguió y ya ni pretendo hacer desaparecer, esa sensación de eterna búsqueda, de tener la seguridad de que hay en algun lado otro extremo del arco iris al cual sería ideal llegar.
Y mientras tanto la vida pasa, la gente pasa, la alegría del momento se va y lo peor... me quedo lamentando lo perdido o no aprovechado suficientemente, "óptimamente", el famoso lamento de no haber apreciado las estrellas por haber estado llorando al sol.
Cuando escribí esas tristes lineas estaba en la verdadera flor de mi vida, mi abuela vivía, mis padres no tenían canas, vivía en la casa donde nací, teníamos la quinta llena de sol y aire de campo... y me quejaba!!
Y ahora cuando siento que no todo es lo que tendría que ser, que quiero cambiar algo, que en realidad está perfecto porque es de alguna manera el motor que me impulsa al crecimiento... abro los ojos y veo que no es todo tan malo, que tengo miles de cosas para apreciar, que no hace falta perseguir arco iris alguno para sentirme en el cielo, y que el sentimiento de felicidad o infelicidad es sólo una cuestión de actitud.
Y no puedo menos que reflexionar sobre las veces en que nos quedamos enquistados en el pasado, lamentando hechos que pasaron o que tuvieron que pasar y no pasaron, por cosas que nos marcaron a fuego, rencores o heridas no cerradas, guardadas bien abajo de la alfombra, e intentamos seguir a pesar de ellas, sospechando que nuestra vida sería otra si eso no hubiera pasado. El famoso mis padres me hicieron esto, o aquello.
Pues ahora estoy segura de que TODO lo que pasó tuvo su razón de ser, que somos lo que somos y no otro producto simplemente porque esto es lo que tenemos que ser, y los eventos sucedidos no fueron ni más ni menos que las herramientas que nos han moldeado a fuego, pero siempre para nuestro mayor bien.
Ya lo dijo Say Baba en sus cuatro leyes de la espiritualidad: lo que pasó es lo ÚNICO que pudo haber pasado. Las personas que conocimos tuvieron que estar presentes allí y desarrollar su papel, asi como nosotros somos imprescincibles en la vida de otros.
Entonces... para qué lamentar lo que ya fue? Por qué no abrir los ojos y ver todo lo hermoso que nos rodea? Nuestro presente, que es lo único que tenemos. Quienes están a nuestro lado, para quienes somos muy importantes y en algunos casos hasta imprescindibles.
Qué sentido tiene el enfrascamiento en el pasado? Tanto lamentar lo que se fue por lo bueno que fue como por lo malo que fue. Esas cosas fueron lo que tuvieron que ser en su momento, valieron en ese tiempo y espacio, y ya no, están caducas. Son obsoletas. Lo único que vale es lo que vemos, ahora.
Lo otro... LET IT GO!!!

Andrés Calamaro -
Salud!! Y a vivir el hoy.
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