No seré feliz pero tengo marido, o el dolor de un pueblo.

Quien no quedó conmocionado viendo una marcha popular a favor de delincuentes sexuales? Me refiero a lo que pasó en General Villegas, que pareciera ser sólo una muestra del gran universo de historias dolorosas y lamentablemente reales.
Se supone que las masas son sabias, que uno puede equivocarse, dos tal vez pero todo un pueblo? mmm
La fidelidad, la discreción, lo privado... el flor de papelón de aparecer como cornudas conscientes ante todo el mundo, sacar a la luz los trapitos que se supone no deberían trascender las puertas del domicilio, parecen haber pasado a segundo plano: lo importante es cuidar la quintita, cuidar el mango o al “burro que te mantiene”, pasando por alto en lo posible los lamentables y no tan ocultables ya atributos del burro.
Más vale pájaro en mano que cien volando, aunque el pájaro haga de mi vida algo espeluznante, no me ame ni lo ame pero bueno, al menos tengo marido, como decía Viviana Gomez Thorpe: tengo que tener uno, despues de todo, no? hijos, rebozar felicidad aunque sea aparente, para no despertar la piedad de la gente a mi alrededor. No despertar piedad…
Pero lo que más duele no es precisamente esa actitud engañosa sino que sea esa la única opción de vida. Qué elección tiene la mujer, despues de todo, en los tiempos que corren?
Y no me refiero a aquellas que salieron a pelearla solas o acompañadas, las que se autoabastecen, que pusieron siempre en primer lugar su manutención y a partir de ahí empezaron a construir el resto.
Hay,obviamente mujeres que encuentran la veta y no tienen problemas económicos, pero bien sabemos que no es esa la generalidad: la mayoría por más que tenga una carrera y trabaje… no gana lo suficiente para afrontar el status de vida que hoy nos exigimos. La maternidad se prioriza y juega un papel fundamental en la despiadada competencia de igual a igual con el hombre en la jungla de cemento.
Y ni hablar de la que se casó –o formó pareja- joven y puso todas sus fichas en esa relación: sin preparación alguna, no resulta tan simple salir a pelearla sola, aunque bien sabemos que siempre hay una salida, cuando se pone buena voluntad. Pero no estamos preparadas psicológicamente para estar solas, seguimos siendo la "Señora de", por mal que nos pese: por más libertad que se nos conceda en este mundo occidental no estamos menos prisioneras que en sitios en donde la mujer está obligada a no mostrar siquiera los ojos con ese extraño burka.

La cosa es que estas mujeres están marchando, pidiendo que no se condene a sus hombres, que aparecen en un video teniendo relaciones con una nena de 14 años, no importa si la nena es o no liviana, ellos están ahí, y sus mujeres, defendiéndolos como si fueran éstos el único hueso del que pueden agarrarse.
Lo idílico pasó a ser ya algo impretendible, el compromiso, el amor verdadero, la fidelidad, parecen ser lo de menos: no seré feliz, es más soy de lo más infeliz, hasta toco fondo, pero tengo marido…. o lo que sea que esto sea.
Dícese que el pueblo no se equivoca, y yo creo que realmente esa marcha está mostrando a los gritos una gran verdad: es esa la realidad de hoy, la escencia, el ideal, los sueños cedieron su lugar al instinto primario de la supervivencia… a como de lugar.
NO estoy refiriéndome al hombre como la bestia del cuento, que muchas veces -si no la mayoría- es una vícitma más; me refiero sí a todo un sistema que nos lleva a hacer lo que no sentimos sino lo que se nos obliga a hacer porque no queda otra.
Antes, se vivía dignamente con el sueldo del padre, ahora con los sueldos de ambos se termina el mes arañando... con suerte.
La mujer se ve obligada a dejar a sus bebés al cuidado de quien sea, y trabaja todo el día fuera, acallando sus instintos que le indican a gritos que esté con su niño... pero no puede, aunque quiera.
Se supone que las masas son sabias, que uno puede equivocarse, dos tal vez pero todo un pueblo? mmm
La fidelidad, la discreción, lo privado... el flor de papelón de aparecer como cornudas conscientes ante todo el mundo, sacar a la luz los trapitos que se supone no deberían trascender las puertas del domicilio, parecen haber pasado a segundo plano: lo importante es cuidar la quintita, cuidar el mango o al “burro que te mantiene”, pasando por alto en lo posible los lamentables y no tan ocultables ya atributos del burro.
Más vale pájaro en mano que cien volando, aunque el pájaro haga de mi vida algo espeluznante, no me ame ni lo ame pero bueno, al menos tengo marido, como decía Viviana Gomez Thorpe: tengo que tener uno, despues de todo, no? hijos, rebozar felicidad aunque sea aparente, para no despertar la piedad de la gente a mi alrededor. No despertar piedad…
Pero lo que más duele no es precisamente esa actitud engañosa sino que sea esa la única opción de vida. Qué elección tiene la mujer, despues de todo, en los tiempos que corren?
Y no me refiero a aquellas que salieron a pelearla solas o acompañadas, las que se autoabastecen, que pusieron siempre en primer lugar su manutención y a partir de ahí empezaron a construir el resto.
Hay,obviamente mujeres que encuentran la veta y no tienen problemas económicos, pero bien sabemos que no es esa la generalidad: la mayoría por más que tenga una carrera y trabaje… no gana lo suficiente para afrontar el status de vida que hoy nos exigimos. La maternidad se prioriza y juega un papel fundamental en la despiadada competencia de igual a igual con el hombre en la jungla de cemento.
Y ni hablar de la que se casó –o formó pareja- joven y puso todas sus fichas en esa relación: sin preparación alguna, no resulta tan simple salir a pelearla sola, aunque bien sabemos que siempre hay una salida, cuando se pone buena voluntad. Pero no estamos preparadas psicológicamente para estar solas, seguimos siendo la "Señora de", por mal que nos pese: por más libertad que se nos conceda en este mundo occidental no estamos menos prisioneras que en sitios en donde la mujer está obligada a no mostrar siquiera los ojos con ese extraño burka.
La cosa es que estas mujeres están marchando, pidiendo que no se condene a sus hombres, que aparecen en un video teniendo relaciones con una nena de 14 años, no importa si la nena es o no liviana, ellos están ahí, y sus mujeres, defendiéndolos como si fueran éstos el único hueso del que pueden agarrarse.
Lo idílico pasó a ser ya algo impretendible, el compromiso, el amor verdadero, la fidelidad, parecen ser lo de menos: no seré feliz, es más soy de lo más infeliz, hasta toco fondo, pero tengo marido…. o lo que sea que esto sea.
Dícese que el pueblo no se equivoca, y yo creo que realmente esa marcha está mostrando a los gritos una gran verdad: es esa la realidad de hoy, la escencia, el ideal, los sueños cedieron su lugar al instinto primario de la supervivencia… a como de lugar.
NO estoy refiriéndome al hombre como la bestia del cuento, que muchas veces -si no la mayoría- es una vícitma más; me refiero sí a todo un sistema que nos lleva a hacer lo que no sentimos sino lo que se nos obliga a hacer porque no queda otra.
Antes, se vivía dignamente con el sueldo del padre, ahora con los sueldos de ambos se termina el mes arañando... con suerte.
La mujer se ve obligada a dejar a sus bebés al cuidado de quien sea, y trabaja todo el día fuera, acallando sus instintos que le indican a gritos que esté con su niño... pero no puede, aunque quiera.
Eso es en realidad lo que duele, la evidencia de que se vive como se puede, en vez de como se debe.
Creo que habría que hacer todo un replanteo con respecto al papel de la mujer en la sociedad, ya que el tradicional, el pescar marido para no quedarse a vestir santos… o sufrir la mentada soledad que cala los huesos, pareciera no conducir ya a la felicidad soñada de los cuentos.
Comentarios
Te dejo un gran beso!!
Abrazos!!
Me gustó tu entrada.
Carmen
Creemos que solas no podemos, pero no solo nosotras: ellos tampoco creen poder solos y de hecho son los primeros en conseguir pareja, quien sea, con tal de espantar la soledad, es entendible y estamos hechos para vivir de a dos, pero ¿a qué precio?
Si es en pos de nuestra felicidad enbuenahora, pero cuando estamos en el colmo de la degradación... creo que hay que plantarse y pensar que se puede vivir mejor.
igual no es un tema tan sencillo como para resolverlo en un simple comentario de blog, pero es bueno darnos cuenta de que la problemática existe.
Gracias por tu comment!!
Lo mismo a vos, Gaia, está bien que nos matemos en pos del bienestar general, pero que ese bienestar EXISTA, sea tangible, no que vivamos con una bestia peluda. Qué mandamiento o sacramento nos obliga a aguantar un orangután?
Besos a ambas!!
Lo llevan mucho peor algunos siempre sin generalizar.
Esperemos que las mujeres sigamos avanzando pues en lo laboral no nos lo han puesto facil.
RISO ABRAZOS
No se si es solo un tema de situación de las mujeres, creo que se pone en evidencia una situación límite en la que estamos viviendo, que parece el reino del revés.
Ayer leia en el sitio de noticias que los tres violadores siguen sueltos, y la víctima... encerrada en su casa.
En fin....sin palabras.
Les dejo un gran beso!!