El mejor camino, el más bello.

Si frecuentamos los mismos lugares de siempre, damos la misma vuelta del perro, vemos a las mismas personas, nuestra vida será igual hasta el fin de nuestros días.
Y se supone que eso es lo deseable: el zapatero lo es hasta la muerte, las personas en el mejor de los casos están con la misma pareja hasta su muerte, la peluquera peina hasta que no puede mover ya sus manos, el cirujano opera hasta que su mente no le permite ya seguir.
La única experiencia de vida que tendremos, entonces, se elige a edades muy tempranas, cuando nada claro tenemos, y lo más probable es que nos terminemos equivocando. Cómo puede entonces asombrarnos, que gente que llega a la mitad de la vida la cambie haciendo un giro radical de 180º?
No entendemos cómo alguien que luchó toda su vida por algo, lo deja por seguir otros caminos. Cuando puede ser que quiera seguir aprendiendo, evolucionando, experimentando...cosas nuevas.
No todos desean cambiar, muchos parecen estar cómodos con estar como están, no se sienten estancados. Tal vez no necesiten crecer o consideren ya tenerlo todo. Eso está perfecto.
Pero hay otros sin embargo que tienen otras inquietudes, que aunque intenten acallarlas con todas las fuerzas... pugnan por salir a la superficie. Quieren obtener algo distinto. Llegaron al supuesto techo, o como en la película The Truman Show, llegaron hasta donde no se puede ya seguir... pero quieren seguir. Qué hay más allá?
Y bueno, empiezan a aparecer nuevos caminos, que no son fáciles de elegir. Siempre dimos por sentado que el camino fácil no conduce a nada bueno, y nos complicamos en seguir los más sinuosos, los serios, y terminamos estrellados -o al menos estresados, eso seguro-.
Lo que fácil llega fácil se va, sin sacrificio no hay beneficio... dichos y dichos populares cuyo mensaje es el mismo: si no duele, no sirve. No pain, no gain.
Por eso escogimos siempre el camino más arduo, el lleno de vueltas. Y nos llenamos de neuras, enfermedades y frustraciones y así se nos va la vida... haciendo lo que elegimos, completamente condicionados por lo que se suponía era la mejor elección, y todo esto en el mejor de los casos y si es que conseguimos llegar a donde nos propusimos llegar, o sea si nuestros sueños fueron cumplidos -fuimos de los pocos privilegiados-.
Cada camino que se nos presenta trae algo bueno para nosotros, y algo malo tambien claro, pero depende de cada uno cuál es el menos malo, o el mejor.
Sin lugar a dudas creo que el mejor camino es... el más bello. Seguir tu pasión, lo que te hace vibrar, lo que hace latir muy fuerte tu corazón.
Dicen que lo bello armoniza tu cuerpo y tu alma.
Sea lo que fuera que consideres que tiene belleza, es lo bueno para todo tu ser, lo que necesitas para estar en paz y armonía. Y la armonía es la base de todas las cosas buenas, como la salud y la felicidad.
No tiene que ser un camino complicado. Puede ser simple, pero estar si o sí dentro de tus cánones de lo bello. Excitante, irresistible.
Puede no ser lo mismo que antes buscabas, por lo que luchaste tanto. Las relaciones y las cosas pueden cambiar. Está claro que no siempre se sabe qué se busca. No se tienen siempre las respuestas. Pero a veces sí llegan.
No hablo de cambios radicales de vida, o de tirar todo lo hecho por la borda, sino de encarar cosas nuevas, proyectos, esos que veníamos postergando o que por considerarlos muy locos nunca nos animamos a llevar adelante.
El gran indicador de que estamos en la senda correcta es… nuestra propia felicidad.
Creo que cualquier sentimiento de angustia significa que algo no es lo que debe ser, y necesita ser modificado: wrong way.
Si estás bien inundarás tu alrededor de dicha, con todo lo bueno que emana de vos. No sólo a vos te viene de maravillas, sino a todo aquel con quien te cruces. Parece magia, pero es un simple cambio de actitud. Si eso se puede lograr con el cambio de sólo uno... imaginate lo que pasaría con el de todo un mundo.
Salud!! y a vivir.
Comentarios
Saluditos
Siempre tuve la errónea creencia de que el camino más apetecible es el que te lleva al muere.
El difícil, es el que supuestamente vale la pena, aunque no lo parezca.
Pero no lo creo ahora... Por qué vivir la vida en base a sacrificios? No digo no sacrificarte en pos de una meta determinada, pero de ningún modo basar tu vida en la disciplina exagerada y la solemnidad... pues eso.
Te dejo un gran beso,
Te mando un gran beso.
Te agradezco además, tu visita a uno de mis blogs, y tu comentario.
Estaremos en contacto virtual.
Un abrazo desde Buenos Aires.
Juan.
besos amiguita
Marina
Hi Marina!! Te cuento, me encantan las rosas, en especial las rojas, que sugieren pasión: creo que todo debe ser encarado con el mayor apasionamiento, no puede haber medias tintas, creo que lo mejor es jugarse, ser capaz de tirarse a la pileta sin miedo!!... haciéndose cargo de las consecuencias, claro.
La rosa es ultra sensible, supuestamente débil, ya que un simple viento es capaz de desarmarla... pero por el hecho de tener espinas tiene su lado agridulce, inspira respeto: exactamente como creo, la vida debe ser entendida.
Les dejo un gran beso!!
me alegraa leerteee..!!
mi cariñooo si medida que medieee..!!
Hermoso blog el tuyo también, espejo de ese espíritu reflexivo y tierno que te habita. Gracias por tu amable comentario en mi blog y felices fiestas, guapa. Besos
Claro José, cada día renovamos nuestro contrato con la vida de ser quienes somos de hacer lo que hacemos y de estar con quienes estamos.
Les dejo un enorme beso.