Estrategas.


San Agustín.



En las confesiones de San Agustín, escritas hace 600 años, él explica cómo consiguió subir por la escalera social engañando y manipulando a otras personas. Cierto día, cuando iba rumbo a pronunciar un discurso, que según él incluía varias mentiras, vio a un indigente lleno de felicidad.
En un examen de conciencia se preguntó por qué él estaba descontento y ese hombre que no tenía nada estaba tan alegre. Después de reflexionar un rato descubrió que el secreto radicaba en que el pordiosero era auténtico, fiel a sí mismo; mientras que él, el gran erudito, San Agustín, no lo era.

En la vida, un hombre que siempre va deprisa no encontrará a nadie y, lo que es peor, no se encontrará a sí mismo. De vez en cuando es importante detenerse para adquirir conciencia de sí mismo, unificar nuestras potencialidades, ordenarlas y dirigirlas para entregarse enteramente a la vida, para dos cosas fundamentales:

1. Aprender que en la vida todo tiene un sentido.
2. Conducir a nuestro espíritu a penetrar en el interior de su propia mansión.

Los viejos sabios de nuestros pueblos dicen que cuando el agua está quieta, es como un espejo que refleja perfectamente nuestras facciones, igualmente, cuando nuestra mente se encuentra en reposo, nos conduce al encuentro con nosotros mismos y se convierte en el espejo de toda creación.

Cuando hacemos un alto en el camino, para el reencuentro con nosotros mismos, viene a nosotros una paz constructiva, que nos ayuda a tomar decisiones oportunas y creativas, nos permite gozar de los flujos y reflujos de la vida y hace que se manifieste más claramente la sabiduría y nuestro ser interior.

Nuestros problemas no son tan graves, son los mismos de muchísimos seres sobre la tierra. Sólo tenemos que dedicar nuestra vida no a ser como los demás quieran, sino a ser nosotros mismos, para lograrlo, sólo tenemos que escuchar la voz interior.

Encontrar tu ser interior es saber que cada quién tiene un destino que cumplir, un espacio que llenar... un rol que jugar. Ésa es nuestra esencia, la que nos hace ser lo que somos. No hay nada más risible que aquel que finge ser quien no es... es como andar por la vida disfrazado.

Tagore dijo: “Señor, enséñame a orar no para obtener protección contra los peligros, sino para afrontarlos sin temor. Enséñame, Padre, no a pedir alivio a mi dolor, sino el valor para superarlo. Enséñame, no a suplicar temeroso por mi propia salvación, sino a tener paciencia para construir mi libertad.

Concédeme, Padre, no ser cobarde y sentir tu misericordia sólo en mi triunfo; pero deja que en mi fracaso encuentre la solidaridad de tu mano. Enséñame a buscar en el campo de la vida no aliados... sino mi propia fortaleza”.





Estrategia, aquello que nos permite anticiparnos a los hechos, planear por anticipado, organizar, vivir de un modo óptimo. No hay duda alguna de la conveniencia de saberla usar a nuestro favor, a lo largo de la vida.

Pero lo que no me convence es llevarla al terreno de la amistad.

Estamos de acuerdo que hay todo un tema de feeling, que hay gente con la que nos llevamos mejor, con total afinidad de gustos y pensamientos, y gente con la que no vamos y no hay nada que hacer.

Pero están aquellos que no se llevan por esta apreciación interna, sino más por el dictado de la mente, que el del corazón. A esos, llamo estrategas.

Estar con un estratega es pan para hoy, y hambre para mañana. Sólo te apoyará mientras le cierres en sus planes, y cuando no sea así te descartará como a un papel tisú. Es el típico que no da puntada sin hilo, y cada uno de sus movimientos son más calculados que sentidos.

Careteada, falsedad, pauperrimidad en todo sentido es lo que podemos llegar a esperar de gente que es motivada sólo con lo que aparentemente le conviene, y no con lo que realmente vale la pena: ser uno mismo.

Un careta probablemente logre de ese modo relaciones power, contactos, y hasta concrete cosas relativamente grandes... Pero yo no llamaría a esos logros grandes. Grande es seguir al corazón, aunque nos lleve por caminos que jamás tomaríamos si lo pensáramos un poco. El corazón jamás se equivoca. Al final, todo cierra. La estrategia si, puede fallar, y dejarte en pampa y la vía... con vos mismo.




Pero entre lo mucho que no le cerrará lo peor será el recuento de buenos momentos, ya que sólo tendrá en su haber falsedad y conveniencia.

Ir de frente, no traicionarse: puede no ser lo más conveniente a nivel económico o a nivel éxito, pero a mi modo de ver es lo único viable, y no aceptaría jamás relaciones que no sean de oro puro. Prefiero, mil veces, la soledad, aunque creo que rara vez se da en gente auténtica: sus relaciones son de años y verdaderamente entrañables.

Aclaro que no pretendo tener la verdad absoluta, es sólo mi opinión: no podría vivir sin estar en sintonía con myself.
  • Quien critica a otro por detrás, lógicamente te lo hará a vos, cuando no te des cuenta.
  • Quien fue todo amor y amabilidad y de repente le cortó el chorro a otro, es poco confiable ya que se da vuelta en cualquier momento.
  • Nadie es tan valioso para estar odiándolo o maquinando cosas contra él.
  • Nunca habría que fiarse del todo de alguien, hasta que haya demostrado ser de oro.
  • Nunca te fíes de quien no tiene nada que perder.
  • Señor, permíteme hallar en el campo de batalla, no aliados, sino mi propia fortaleza.


En fin... salud!! y a ser nosotros mismos.

Comentarios

misticaluz ha dicho que…
Precioso tu blog, donde se respira serenidad y complaciencia.
Felicidades.

Te dejo un relajante y cálido abrazo

Beatriz
Jade. ha dicho que…
Gracias Beatriz!! serenidad a veces, otras es protesta por algo, pero siempre sale del corazón.
Espero te sea de utilidad cuanto contenido encuentres aquí.

Besos,

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