Un gran legado: el amor.
La Madre Teresa de Calcuta, nacida como Agnes Gonxha Bojaxhiu(Skopje, Imperio Otomano, actual República de Macedonia; 26 de agosto de 1910 - Calcuta, India; 5 de septiembre de 1997) fue una religiosa católica albanesa célebre por su labor humanitaria en la India. Fue galardonada con el Premio Nobel de la Paz en 1979 y beatificada por el Papa Juan Pablo II en 2003.Humildad, solidaridad, ponerse en el lugar del otro, alegrarse por mitigar un dolor, pero, sobre todo, amor... mucho amor.
Hacer del amor el eje de tu vida. Pero irradiarlo, no exigirlo. Tan difícil es de entender?
Estamos de acuerdo de todos modos, que si no te lo inspiran, pues no lo podés dar. Y están quienes todo lo ven negro, y obviamente, te sacan todo asomo de ganas de amar a tu projimo como a ti mismo, o no?
Ok, pero para la madre Teresa fue así, fue puro amor, la inspiración no parecía venirle del prójimo, sino de algo más elevado. No vino a este mundo a ser grande, simplemente lo fue, lo más grande quizá, por su legado. Porque se llevó consigo la gran satisfacción de haber ayudado.
Aunque, si lo que quiso fue cambiar al mundo, me temo que no fue así, porque sigue, en algunos sentidos, revuelto y paupérrimo.
Los pobres, siguen pobres, y los ricos, pues siguen ricos, y siempre hay nuevos ricos por capacidad o simplemente porque es natural: no somos todos iguales.
Está el que ve a cada paso una oportunidad, y la aprovecha. Está el que la ve pero no le interesa hacer nada al respecto, porque está en otra; y estará siempre -lamentablemente una inmensa mayoría- el que no la ve, sigue viviendo con lo básico y esperando que le den; nace sólo porque reproducirse es una necesidad básica y natural de los seres vivos. Con suerte, y si no se interrumpe el circuito antes, nacen, crecen, se reproducen y mueren. No se enganchan en nada, no forman parte de nada, y no hay nada que hacer.
Mitigar el dolor, ayudarlos a civilizarse, que haya todo un mundo de amor equidad y paz: fue la idea desde que el mundo es mundo, de todos aquellos que sienten empatía con los demás, que sufren en carne propia el sufrimiento ajeno. Y son felices, con la felicidad de los demás.
Siempre, desde el inicio de los tiempos, hubo personalidades de éstas; en mayor o menor grado. Tambien las hubieron revolucionarias: se suponía que si el pueblo se levanta nadie los subyuga. Hemos visto que eso no cambia demasiado el panorama, pobre siempre es pobre, el rico, pues es rico. Y el cambiar esa realidad no depende más que de uno mismo: que te den un pescado, no es gran solución si no eres capaz de conseguir uno por tus propios medios.
De todos modos, y no es para nada poco, rescato el gran ejemplo de humildad, de servicio, de pensar en el otro de esta gran Santa, esta personalidad tan fuerte, que a mi modo de ver fue un verdadero regalo en este mundo.
Ok, pero para la madre Teresa fue así, fue puro amor, la inspiración no parecía venirle del prójimo, sino de algo más elevado. No vino a este mundo a ser grande, simplemente lo fue, lo más grande quizá, por su legado. Porque se llevó consigo la gran satisfacción de haber ayudado.
Aunque, si lo que quiso fue cambiar al mundo, me temo que no fue así, porque sigue, en algunos sentidos, revuelto y paupérrimo.
Los pobres, siguen pobres, y los ricos, pues siguen ricos, y siempre hay nuevos ricos por capacidad o simplemente porque es natural: no somos todos iguales.
Está el que ve a cada paso una oportunidad, y la aprovecha. Está el que la ve pero no le interesa hacer nada al respecto, porque está en otra; y estará siempre -lamentablemente una inmensa mayoría- el que no la ve, sigue viviendo con lo básico y esperando que le den; nace sólo porque reproducirse es una necesidad básica y natural de los seres vivos. Con suerte, y si no se interrumpe el circuito antes, nacen, crecen, se reproducen y mueren. No se enganchan en nada, no forman parte de nada, y no hay nada que hacer.
Mitigar el dolor, ayudarlos a civilizarse, que haya todo un mundo de amor equidad y paz: fue la idea desde que el mundo es mundo, de todos aquellos que sienten empatía con los demás, que sufren en carne propia el sufrimiento ajeno. Y son felices, con la felicidad de los demás.
Siempre, desde el inicio de los tiempos, hubo personalidades de éstas; en mayor o menor grado. Tambien las hubieron revolucionarias: se suponía que si el pueblo se levanta nadie los subyuga. Hemos visto que eso no cambia demasiado el panorama, pobre siempre es pobre, el rico, pues es rico. Y el cambiar esa realidad no depende más que de uno mismo: que te den un pescado, no es gran solución si no eres capaz de conseguir uno por tus propios medios.
De todos modos, y no es para nada poco, rescato el gran ejemplo de humildad, de servicio, de pensar en el otro de esta gran Santa, esta personalidad tan fuerte, que a mi modo de ver fue un verdadero regalo en este mundo.
Dicen por ahí, que todo es según el cristal con el que se mira. Que todo es según nuestra predisposición: vemos todo lindo, y está todo lindo, si lo vemos negro, pues está negro. Será así, nomás: si queremos ser positivos, todo se vuelve positivo y atraemos lo positivo, y lo negativo lo dejamos ahí: pero sigue ahí. La gente, sigue muriéndose, sigue con hambre, pestes, enfermedades, y nosotros celebrando la vida por otro lado, haciendonos el "todo bien, todo superado", en la famosa "nube de pedo". Estar mal no ayudaría demasiado, pero no es ignorar la realidad el asunto: es estar consciente de lo que pasa y ayudar, si es posible.
Estar bien, si, pero entender al otro y ponerse en su lugar puede ser un buen inicio para cambiar algo... no?
FRASES DE LA MADRE TERESA DE CALCUTA
Cada obra de amor, llevada a cabo con todo el corazón, siempre logrará acercar a la gente a Dios.
Dar hasta que duela y cuando duela, dar todavía más.
La paz comienza con una sonrisa.

No puedo parar de trabajar. Tendré toda la eternidad para descansar.
El fruto del silencio es la oración. El fruto de la oración es la fe. El fruto de la fe es el amor. El fruto del amor es el servicio. El fruto del servicio es la paz.

El amor, para que sea auténtico, debe costarnos.

A veces sentimos que lo que hacemos es tan solo una gota en el mar, pero el mar sería menos si le faltara una gota.
Ama hasta que te duela. Si te duele es buena señal.

Comentarios