La vida es una moneda.


Felicidad, la mayor aspiración del ser humano, su objetivo en esta vida. Aquello para lo cual nos molestamos en levantamos cada mañana. lo que nos motiva, nos mueve, nos lleva a hacer cada día lo que corresponde, en fin, lo más básico en nuestra vida. 

 La pregunta es: la alcanzamos alguna vez? Cuál es el indicador que muestra si hemos tenido o no éxito en su búsqueda? Creo que está clarísimo cuando somos infelices, cuando nos sentimos tristes, frustrados, desdichados: por ahí no pasaba el camino SEGURO. 

Pero cuál es el verdadero? No estar triste es estar feliz? Siempre pensé -y pienso- que no hay felicidad, sino grados de infelicidad. Hay que buscar más que ser dichoso, la mínima expresión de la desdicha, ...no? Cuando tenés un objetivo te mueve alcanzarlo, y te sentís cada vez mejor al sentir que estás próximo a lograr tu meta. Hasta que ésta, llega. Eso es felicidad? Te sentís en la cima de la montaña? 

No necesariamente. Esa sensación de haber alcanzado el paraíso... ese ver otro color en todas las cosas... no es que no lo haya vivido, pero no fue nunca eterno, sino alguno que otro instante, fugaz por cierto. Borges reconoció no haber sido feliz, tal vez porque no le interesó como meta, encontrar el dichoso concepto de "felicidad". 

Se dedicó a lograr otras cosas. Esas otras cosas muy probablemente le dieron momentos dichosos, y no es por lo tanto cierta su famosa afirmación de que no fue feliz. A mi modo de ver, ser feliz no es una meta, pero sí un indicador de que lo que hacemos, está bien; que estamos en el camino correcto, que nuestra alma -o lo que sea que haya- se regocija, porque estamos en armonía con nosotros y el entorno. 

Hacer lo que nos gusta, mientras nos guste; tener la valentía -y la posibilidad- de cambiar el rumbo cuando así lo sintamos, eso es, tal vez, la felicidad. Habrá, sin embargo, gente con mejor pasar que otra. Estar mejor posicionados ante la vida, que no nos falten bienes materiales, o espirituales o intelectuales, si se quiere, nos libera del sufrimiento? Pues no creo, que del interno. No de la pelea con el famoso myself. 

Esa es, creo, la clave. Estar en paz con lo que se es, aceptarse, o al menos no pelear con la escencia de lo que uno es. Somos lo que somos, únicos, irrepetibles -menos mal, je-. Se vive, o vivió, como mejor se puede, o se pudo. Quien elegiría el peor camino? Elegimos, si es que tenemos la posibilidad, siempre el que nos parece mejor, o el menos malo. Pudimos equivocarnos, pues bueno, es lo que hay: somos nosotros más nuestras decisiones. 

Nuestra vida no es otra cosa más que una suma de decisiones. Algunas nos llevaron a buen puerto, otras no tanto. Sin embargo si bien hay que aceptar no estar siempre "a full" no creo que haya que aceptar estar siempre de bajón. Segurísimo, si nunca tocamos techo, es que algo hay que cambiar. Increíblemente, tenemos el poder de cambiar; el asunto es, hacia dónde, no? Para tí, para mí, es el mismo juego: sólo se trata de vivir, ...esa es la historia.

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