Navidad.
Felicidades para todos!! Hemos entrado en aquel período de ensueño, donde nos es permitido soñar, con la paz, con un mundo mejor, con que nuestros deseos se harán, finalmente realidad.
Ese período en el que, en general, los shoppings se ven abarrotados de gente y los precios -uy- andan por las nubes.
Es un período festivo, y entonces, ¿por qué no nos sentimos a la altura de las circunstancias? Por qué esa sospecha de que algo, no habremos hecho bien, y por ende, el resultado se ve reflejado en estas "no tan felices" fiestas?
Ese reencuentro con los que se supone debemos estar en paz, en armonía... y sin embargo no estamos lo suficientemente en paz ni armonía.
Hay gente a la cual esto no le pasa; está siempre bien y nada se cuestiona: qué bueno! o quienes tal vez intuyan algo de esto, pero hacen oidos sordos: no hay peor sordo que quien no quiere oir, mucho peor si se trata de la voz interna, la de nuestra alma, que ya no sabe señales de qué tipo hacernos para demostrarnos que algo no cierra.
Pero qué es lo que no cierra? por qué no cierra?
Yo creo que no cierra por el concepto mismo de la festividad.
Se pretende que se haga un click, un impass al vivir diario, y no está mal eso, para nada: está mal sufrirlo, temer que no salga lo perfecto que debería.
Está bueno prepararlo, ponerle ganas, pero muchas veces pasa que la gente con la que "debemos" compartir tan grato momento, no pone ni media pila: no hay feedback, o retroalimentación. Eso nos obliga a pasar todos los años las fiestas con gente sin onda? Yo creo que no.
Pasarla lo mejor posible, y no importa con quien: esa debería ser la consigna. Con quien se pueda celebrar, y no padecer una fiesta.
Está bueno prepararlo, ponerle ganas, pero muchas veces pasa que la gente con la que "debemos" compartir tan grato momento, no pone ni media pila: no hay feedback, o retroalimentación. Eso nos obliga a pasar todos los años las fiestas con gente sin onda? Yo creo que no.
Pasarla lo mejor posible, y no importa con quien: esa debería ser la consigna. Con quien se pueda celebrar, y no padecer una fiesta.
Por otro lado, no se puede pretender que, una vez al año, nos reencontremos con alguien con quien no tenemos feeling, y que esto sea de lo más natural. Si no nos vemos en el año, es porque no tenemos demasiado en común, y nada cambiará este tipo de reuniones, a veces un poco forzadas.
Digo, son situaciones muy comunes: la familia no es homogénea, hay mayor o menor afinidad entre sus miembros, puede o no servir reunirse. Todo depende del deseo y la disposición de cada uno. No está mal no reunirse con todos: está mal la obligación de hacerlo.
No hace falta que cada fiesta que pasemos sea la mejor de nuestra vida, digo...
La otra cara de la moneda: están los que no necesitan mover un dedo, ya que por la obligación misma de reunirse no lo necesitan. Para qué ponerle onda mínima si todo lo hace el más responsable del clan -el pitufo responsable-?
Es injusto, pero así funciona en todos lados: está "el" que se hace cargo y "los" que no. Todo bien, tampoco hay que fijarse en todo, pero a la larga se hace costumbre... y jode -y cómo!-.
Si lo pensamos mínimamente no tiene gollete la situación, no corresponde y es difícil conformarse con eso de que en todos lados se cuecen habas.
Simplemente por todo esto, no cierra lo ideal con lo real, y no necesariamente nos sentimos como "deberíamos".
Creo que todo se sería mejor si bajamos las espectativas, dejando de exigir el 10, los que lo exigimos claro, aceptando que pueda ser un 7 o un 8 en su lugar, que no tiene que ser todo exactamente lo que recordamos de chicos, y quien sabe, podremos relajarnos -aliviarnos- y disfrutar de estos eventos.
Salud!! y a vivir.

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