Hoy andaba pensando en el género femenino, ese que está en la lucha a capa y espada para demostrar lo que vale, como si su función fundadora y formadora de la humanidad misma no fuera suficiente, como si su sóla existencia no fuera más importante en todo sentido que cuanta gloria intelectual hayan conseguido sus compañeros del sexo opuesto...
El hombre vive para la mujer; todo lo que hace es por y para ellas: no puede estar solo, la necesita como el aire que respira no sólo físicamente, sino en lo espiritual, en lo cual tiene grandes carencias, su lado sensible, aunque eso gracias a Dios también está cambiando y son menos "orangutanes", ya demuestran su sensibilidad y son realmente más compañeros.
Pero bueno... siempre te preguntan: a ver decime una mujer que haya sobresalido en la historia -o no, je?-.
Pues hete aquí una entrada de blog dedicada a eso: mujeres que hicieron historia ADELANTE COMPAÑERAS!! -próximamente una entrada con especímenes del sexo opuesto que esten re fuertes, claro -.
Nota:
Quedan absolutamente fuera de estas consideraciones aquellas muestras del género femenino que sí merecen los golpes: las inútiles, las egoístas, las envidiosas, las celosas, las que no pueden ver más allá de su propio ombligo, es decir, las que realmente piensan que no valen nada.
A finales del s.XVIII, el ámbito de influencia femenina quedó progresivamente restringido a la esfera de la casa. Se consideraba que las mujeres cultas tenían que respetar los limites de la feminidad incluso en el trabajo que realizaban en casa. Esto significó un importante cambio de situación para las mujeres pertenecientes a las clases privilegiadas, que poco a poco tuvieron que ir asumiendo las tareas consideradas propias de la nueva familia relacionadas con la alimentación, atención, salud y educación de sus miembros. En los países en los que las mujeres habían participado en el trabajo científico, perdieron el lugar que hasta entonces habían ocupado. Las Universidades de la mayoría de los países europeos permanecían cerradas a las mujeres hasta la segunda mitad del s.XIX. En Alemania, solo a partir de 1870 fueron admitidas a titulo de oyentes sin derecho a matricula.
En España, fue a partir de 1868 cuando se permitió el acceso de las mujeres a la Universidad; en 1890 sólo había 15 mujeres universitarias. En concreto en Barcelona, Dolors Closas se examino en 1887 en la Facultad de Físicas y Matemáticas y aprobó, pero al poco tiempo le fue anulada la matricula. Se impuso la prohibición de matricular a las señoras.
En el s.XIX se produce un estancamiento. La ciencia, la historia natural y los hechos naturales fueron utilizados a partir de este momento para justificar la inferioridad natural de las mujeres. En la educación de las chicas no se vio con buenos ojos la posibilidad de incluir actividades científicas, ya que se consideraba que no eran propias de su sexo.
Aunque no todos los factores fueron negativos, por ejemplo la necesidad de extender la educación primaria entre las clases trabajadoras y poco después en el resto de países, con carácter subvencionado, en general por los gobiernos europeos mejoró la situación. Las chicas pudieron asistir a cursos en los que recibían una mejor formación que la impartida hasta en aquel momento en los centros de educación dirigida a las mujeres.
Mujeres destacadas en la actividad científica.
Marie Curie (1867-1934)
Radioquímica francesa, de origen polaco
Nombre de nacimiento: Marya Sklodowska
La científica más conocida y la única que recibió dos premios Nobel en la historia
nació en Varsovia, Polonia, sólo siete años antes de que se inventara la máquina de escribir.
Mary Anning (1799-1847)
Se trata de una de las más famosas geólogas inglesas de su época. De origen humilde, se dedico a la recolección de fósiles como una forma de contribuir a la economía familiar y adquirió posteriormente una sólida educación científica. Fue miembro honorario de la Sociedad Geológica; localizó el primer esqueleto completo de ictiosaurio. Ella nunca se menospreció así misma como científica, al igual que otras pocas mujeres consiguió una beca del gobierno.
Caroline Fox (1819-1871)
De familia acomodada, asistió a las clases de Faraday en la Real Sociedad Londinense. Caroline fué una de las mujeres que luchó para que la Sociedad Británica avanzase en la Ciencia y abrieran las puertas a las mujeres.
María Emma Smith (1787-1876)
Se dedicó al estudio de las algas y de las conchas y publico 5 volúmenes titulados Dibujos de los Animales Moluscos para el uso de los estudiantes.
Mary Somerville (1780 -1872)
Tuvo una posición y una indiscutible reputación profesional y científica. Recibió una tradicional educación femenina e inglesa e inició su interés por la ciencia gracias a la lectura de un ensayo matemático. Entre sus obras se encuentran:
-Sobre la conexion de las ciencias físicas (1834).
-Recuerdos personales (1873).
- Geografia y Fisica, Ciencia Molecular y Microscopia (1869).
Fue escogida por la sociedad científica para realizar la traducción de la “Mecánica celeste de Laplace”.
Mary ejerció la autoridad científica entendida como mediación y se preocupo de la formación de las mujeres. Fue una firme defensora de la igualdad de derechos para las mujeres, la presencia de mujeres en las clases era rechazada por que se las consideraba no académicas.
Sonia Kovaleskaia(1850-1891)
Fue una de las importantes matemáticas de la época. Educada en casa por una institutriz fue estimulada por su tío al estudio de las matemáticas. Contrajo matrimonio de conveniencia para poder salir a estudiar fuera de su país. Lo hizo en Berlín como allí no le permitieron acceder a la Universidad, se puso en contacto con el profesor Weierstrass que a la vista de su capacidad, le prestó todo su apoyo. Sus trabajos mas importantes versaron sobre las ecuaciones diferenciales, las integrales y los anillos de Saturno.
María Mitchell(1818-1889)
Fue la primera mujer astrónoma de Estados Unidos. Su padre Guillermo enseñó astronomía y navegación celeste a sus diez hijos de los cuales María era la tercera.
Lidia Coleman, su madre, enseñó a María y sus hermanas a buscar su independencia a partir de su trabajo,
por ello María ingresa como la primera mujer bibliotecaria de Nantucket Atheneum a los 18 años. Su interés en las matemáticas y las ciencia la condujeron a aprender astronomía, fue también la primera mujer admitida en la Asociación Americana para el Avance de la Ciencia.
Fue la primera profesora de astronomía de los Estados Unidos de Norteamérica.
En 1847 descubrió un cometa con un telescopio -Cometa Mitchell 1847VI- por lo cual se hizo acreedora a la medalla al mérito por el Rey Federico VII de Dinamarca a la edad de 29 años.
Augusta Ada Byron Lovelace (1815-1852)
Augusta Ada Byron King, condesa de Lovelace e hija de Lord Byron, matemática inglesa, considerada precursora de la informática, el lenguaje de programación.
Su madre había estudiado astronomía, álgebra y geometría. Asistió a clases en la Real Sociedad y en el Instituto de Mecánica, donde recibió una esmerada educación matemática y científica. Realizó un trabajo fundamental en el diseño de los primeros ordenadores.
Fue muy amiga de Mary Somerville, la cual estaba impresionada de sus amplios conocimientos en matemáticas. Se interesó por las ideas de Charles Babbage acerca de una nueva máquina de calcular. Ella intuyó que un proyecto de esa envergadura podría convertirse en realidad y fue una de las pocas personas que creyó en la universabilidad de las ideas, preconizada por Charles Babbage. Por esa razón decidió colaborar con él.
No puedo menos que cerrar la entrada con una obra de nuestra querida antecesora feminista sor Juana Inés de la Cruz:
Hombres necios que acusáis
a la mujer, sin razón,
sin ver que sois la ocasión
de lo mismo que culpáis;
si con ansia sin igual
solicitáis su desdén,
por qué queréis que obren bien
si las incitáis al mal?
Combatís su resistencia
y luego, con gravedad,
decís que fue liviandad
lo que hizo la diligencia.
Parecer quiere el denuedo
de vuestro parecer loco,
al niño que pone el coco
y luego le tiene miedo.
Queréis, con presunción necia,
hallar a la que buscáis
para prentendida, Thais,
y en la posesión, Lucrecia.
¿Qué humor puede ser más raro
que el que, falto de consejo,
él mismo empaña el espejo
y siente que no esté claro?
Con el favor y el desdén
tenéis condición igual,
quejándoos, si os tratan mal,
burlándoos, si os quieren bien.
Opinión, ninguna gana,
pues la que más se recata,
si no os admite, es ingrata,
y si os admite, es liviana.
Siempre tan necios andáis
que, con desigual nivel,
a una culpáis por cruel
y a otra por fácil culpáis.
¿Pues como ha de estar templada
la que vuestro amor pretende?,
¿si la que es ingrata ofende,
y la que es fácil enfada?
Mas, entre el enfado y la pena
que vuestro gusto refiere,
bien haya la que no os quiere
y quejaos en hora buena.
Dan vuestras amantes penas
a sus libertades alas,
y después de hacerlas malas
las queréis hallar muy buenas.
¿Cuál mayor culpa ha tenido
en una pasión errada:
la que cae de rogada,
o el que ruega de caído?
¿O cuál es de más culpar,
aunque cualquiera mal haga;
la que peca por la paga
o el que paga por pecar?
¿Pues, para qué os espantáis
de la culpa que tenéis?
Queredlas cual las hacéis
o hacedlas cual las buscáis.
Dejad de solicitar,
y después, con más razón,
acusaréis la afición
de la que os fuere a rogar.
Bien con muchas armas fundo
que lidia vuestra arrogancia,
pues en promesa e instancia
juntáis diablo, carne y mundo.
Sor Juana Inés de la Cruz.
Salud!! Y a vivir a full.
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